En plena semana de nevadas, parece exótico hablar de protección solar, más aún en una columna sobre tecnología, pero deben saber que 1) la nieve funciona como un espejo para los rayos ultravioleta, reflejando el 80% de la radiación, 2) en invierno solemos olvidarnos de la protección solar y 3) se acaba de presentar en EE UU el que probablemente sea el dispositivo conectado ‘vestible’ (wearable) más pequeño del mundo: un detector de radiación solar inteligente con solo nueve milímetros de diámetro –es decir, más pequeño que una chocolatina emanem– y que pese a todo contiene "el medidor más sofisticado de radiaciones ultravioleta del mundo" según sus creadores.

El nuevo , llamado UV Sense (o Sensor UV) ha sido desarrollado por el profesor John Rogers de la Universidad Northwestern de Illinois en cooperación con MC10 Inc, una empresa líder en tecnología wearable, y L’Oreal. Y es tan ligero y fino que puede adherirse a la uña del pulgar. De hecho, para facilitar su uso, el sensor dispone de adhesivos que permiten pegarlo o despegarlo fácilmente y cambiarlo de uña aproximadamente cada dos semanas (no por el dispositivo, sino por la uña). Y, para romper con las barreras estéticas que planteaban otros sensores de UV anteriores, se ofrece en diferentes colores y diseños que pueden combinarse con el esmalte de uñas, si fuera el caso. Un trabajo que L’Oreal ha desarrollado de la mano del famoso diseñador Yves Behar. "Sabíamos que la ‘manicura artística’ vivía un nuevo boom", explicaba a la revista Slate el vicepresidente mundial de la incubadora de tecnología e I+D de L’Oreal, Guive Balooch, "así que pensamos que sería interesante".

Pero debajo de su ‘capó’ de diseño, el diminuto UV Sense esconde la suficiente tecnología como para recoger información de la exposición solar y de la temperatura de nuestro cuerpo en todo momento, almacenar hasta tres meses de datos y comunicarse con nuestro móvil (iOS o Android) en tiempo real. Todo ello, sin necesidad de baterías. Un par de sensores de radiaciones ultravioleta y de temperatura y un chip de tecnología inalámbrica NFC (Near Field Communication) como los usados en las nuevas tarjetas de crédito (o en otras propuestas interesantes) hacen la magia. Basta descargarse la aplicación de UV Sense a nuestro móvil y pasar la uña con el sensor cerca del teléfono para que se transmita toda la información. En la app podremos ver los niveles de exposición solar a los que hemos estado sometidos, y las alertas de seguridad o consejos pertinentes para nuestra piel.

El nuevo UV Sense, que saldrá al mercado en España en 2019 con la marca de cuidado dermatológico de L’Oreal, La Roche-Posay, no es el primer paso en la medición inteligente de las radiaciones ultravioleta nocivas para nuestra piel. La propia L’Oreal lanzó hace dos años, y también de la mano de MC10 Inc, un parche elástico que monitoriza la exposición a los rayos UV. My UV Patch (Mi Parche UV) es un adhesivo transparente que se adhiere a la piel y cambia de color dependiendo de la radiación solar, pero no se conecta automáticamente al móvil. Para transferir los datos, es necesario hacer una foto al parche y subirla a la app correspondiente, que interpreta la información a partir de los colores. Además, el adhesivo solo dura tres días, tras los cuales hay que desecharlo. Otras propuestas para la protección solar, por el contrario, sí se comparan en conectividad e inteligencia con el nuevo UV Sense, aunque ofrecen un diseño bastante menos discreto. Es el caso de la pulsera inteligente Netatmo June: una especie de Fitbit, pero con un diseño estilo joya cortesía del diseñador francés Camille Toupet en color oro, plata o negro platino. Para no pasar desapercibido, aunque no sea por el rojo de nuestro bronceado.