El informe de la comisión de expertos sobre escenarios de transición energética que hemos entregado al Gobierno busca ofrecer elementos de análisis y medidas de política económica para cumplir los compromisos de descarbonización de la economía adoptados en el Acuerdo de París, con especial referencia a la reducción de los gases de efecto invernadero, el aumento de las energías renovables, la mejora de la eficiencia energética y el incremento de las interconexiones europeas.

Para ello propone políticas para mejorar el funcionamiento del mercado eléctrico, llevar a cabo una reforma fiscal en profundidad dirigida a llevar a la práctica el principio de 'quien contamina paga', promover un transporte limpio y sostenible, o actuar para mejorar la eficiencia y el ahorro energéticos mediante la rehabilitación de edificios. Igualmente contempla la necesidad de impulsar una transición energética justa que evite la destrucción de empleo o la desertización económica y social de las comarcas afectadas por la reconversión energética.

Como representante de CC OO en la Comisión, me parece que el informe aporta elementos de interés. Sin embargo, mi voto ha sido de abstención porque lo considero poco ambicioso en las reformas que propone del mercado –que en realidad es un oligopolio– en la fiscalidad, o en los compromisos sobre el empleo. La sociedad debe tomar la palabra.