El expresidente defendió tres argumentos para explicar la acción de su Gobierno durante el procés: no aceptó la ruptura de la soberanía, avisó de las consecuencias de incumplir la ley y denunció situaciones de acoso en Cataluña. Ante el Supremo, Rajoy hizo ayer de presidente del Gobierno, y asumió la decisión de aplicar el 155.