Varias circunstancias, de nuevo, se aliaron para generar una noche infernal en la AP-6. Con la nevada reiteradamente anunciada, muchos conductores emprendieron viaje sin cadenas. A partir de ahí, y sobre el fragor, también repetido, de los reproches políticos, debe esclarecerse la responsabilidad de la concesionaria, bajo los focos, pero también de Fomento. Mientras, ha vuelto a quedar clara la eficacia de la Unidad Militar de Emergencias