Más muertes sobre el asfalto. Subieron en el 2017 por segundo año consecutivo. El alcohol y las drogas están detrás de muchas pero también el deterioro de la red viaria. Los recortes de mantenimiento en los años duros de la crisis pasan la factura. Pavimentos que no renovaron, puntos negros que nunca borraron y una señalización manifiestamente mejorable. La seguridad en la carretera también es cuestión de dinero.