A las puertas de la época navideña, en esta recta final del año, los contribuyentes pueden aprovechar para lograr un aguinaldo en forma de una rebaja de su próxima factura fiscal, que tendrán que pagar durante el segundo semestre de 2019.

En concreto, podrían ahorrar más de 4.500 euros en sus futuras declaraciones de la renta. Y es que aún estamos a tiempo de aprovechar algunas de las oportunidades que la normativa del impuesto nos brinda para reducir nuestra base imponible o abaratar la cuota que nos corresponde.

Sin embargo, muchas personas, bien por desconocimiento o bien por no dedicarle un tiempo a analizar sus circunstancias fiscales, dejan pasar la posibilidad de rebajar su cuota del IRPF a través, por ejemplo, de acciones tan comunes como donaciones a ONGs, aportaciones a planes de pensiones, compensaciones de ganancias patrimoniales con pérdidas...

En cualquier caso, lejos de entonar villancicos o tocar panderetas, lo cierto es que para conseguir estos aguinaldos y acceder a este tipo de deducciones -sobre todo a las más rentables- es necesario disponer de capacidad de ahorro. Y dados los efectos de la crisis, que aún perduran, y después de que la reforma fiscal de 2014 beneficiara fundamentalmente a las rentas altas, apenas un 15% de los contribuyentes estarían en tal disposición.