La recuperación del mercado inmobiliario es un hecho. Después de la parálisis durante la crisis, en 2017 se ha confirmado el buen momento que vive el sector. Llevamos tres años con incrementos interanuales de más del 10% en el número de compraventas y concesión de hipotecas. Los visados crecen a un ritmo del 27%, ha vuelto la compra sobre plano… Y todo ello tiene un traslado directo a los precios que, según los datos de Fotocasa, en 2017 subieron de media un 5,1%, un incremento que no veíamos desde el año 2006.

Y a ello se une un mercado del alquiler con fuertes tensiones en los precios, que están marcando récords históricos. El año pasado arrendar un piso en España fue casi un 9% más caro que en 2016, la mayor subida de todo nuestro histórico.

Estas abultadas cifras dan vértigo y hacen pensar a muchos que estamos repitiendo errores del pasado. Pero con los datos en la mano, lo cierto es que hoy el nivel de actividad, concesión de hipotecas y precios están muy lejos de los máximos registrados en los años del boom. Hemos cerrado el ejercicio 2017 con 464.000 operaciones de compraventa, una cifra muy inferior a las 775.000 que se registraron en 2007. Y si entonces se concedían de media 100.000 hipotecas al mes, hoy se concede -en el mejor de los casos- unas 40.000.

Los precios registran subidas importantes en su comparativa interanual, pero de media siguen un 40% por debajo de los máximos que se alcanzaron en aquellos años, cifra que se reduce al 30% y 20% en ciudades como Madrid o Barcelona.

La posibilidad de una burbuja inmobiliaria hoy por hoy está lejos. Fundamentalmente porque las entidades financieras no prestan con la alegría de antaño, sino todo lo contrario. Son muchos los españoles que no pueden acceder a la compra porque no cumplen con el perfil solvente que buscan los bancos. Pero también porque no pueden plantearse adquirir un piso o casa como consecuencia de la temporalidad y bajos sueldos propios de nuestro mercado laboral.

Además, a diferencia de lo que ocurrió en los años del boom hay que tener en cuenta que la recuperación se está concentrando en determinadas zonas —Cataluña, Madrid y las islas Baleares y Canarias— mientras que, en buena parte del resto del país, continúan las caídas de precios aunque a un ritmo muy inferior al de hace unos años.

¿Es buen momento para comprar? Depende de para quién, donde y para qué. En las grandes ciudades y plazas turísticas los precios ya no van a bajar, y para los perfiles solventes existen interesantes productos, como las hipotecas a tipo fijo.

Por otro lado, la compra de vivienda para ponerla en alquiler ofrece interesantes rentabilidades. Pero con la crisis hemos aprendido que el alquiler es también una buena opción, que nos ofrece mayor flexibilidad en un mundo tan cambiante como el actual. Ya solo 2 de cada 10 españoles creen firmemente que arrendar suponga perder dinero. Está cambiando nuestra mentalidad, aunque seguimos siendo un país de propietarios.