Sánchez y Casado entreabren la puerta

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder de la oposición, Pablo Casado, se saludan a la entrada del Palacio de La Moncloa donde se reunieron para analizar los retos para hacer frente a los efectos sociales y económicos de la pandemia.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder de la oposición, Pablo Casado, se saludan a la entrada del Palacio de La Moncloa donde se reunieron para analizar los retos para hacer frente a los efectos sociales y económicos de la pandemia.
EFE/Fernando Villar

Después de cuatro meses sin reunirse, Pedro Sánchez y Pablo Casado no han llegado a ningún acuerdo importante entre tantos como la sociedad necesita para salirle al paso a la múltiple crisis que estamos atravesando. Pero, procurando ser optimistas creo puede decirse tímidamente que por primera vez han entreabierto la puerta para seguir negociando. Hay un tema que ambos políticos consideran apremiante: las subvenciones europeas para paliar los efectos de la Covid-19 necesitan que el Gobierno amplíe su ámbito de cooperación o comprensión con otros partidos.

Para empezar, han aceptado crear una agencia para la reconstrucción. Ninguno de los demás asuntos importantes tratados ha avanzado. El Partido Popular bloquea todo acuerdo en el que esté implicada Unidas Podemos, el otro socio de la coalición. La primera negativa de Casado es apoyar la aprobación de los Presupuestos. Una necesidad imperiosa que, para empezar, parece bastante lógico será fundamental para la creación de la Agencia para la Reconstrucción. Pero en este punto el PP permanece inamovible.

Pocas veces la aprobación de los Presupuestos se ha vuelto tan necesaria y complicada. Las circunstancias han cambiado totalmente desde que se aprobaron los anteriores con cuya base – muy retocada, eso sí – se está funcionando. Y no son solo presupuestos los acuerdos imprescindibles que se están haciendo esperar para el normal funcionamiento de varias instituciones importantes, como el Consejo Superior del Poder Judicial que lleva dos años en funciones, lo mismo que ocurre con el Consejo de Administración de RTVE.

La primera negativa de Casasdo es apoyar la aprobación de los Presupuestos

Igualmente urge renovar el Tribunal Constitucional y nombrar al nuevo Defensor del Pueblo. Pablo Casado le dejó claro al Presidente que el Partido Popular no se avendrá a participar en estas negociaciones. El argumento es el mismo que con los presupuestos: incompatibilidad con Podemos. El panorama que se ofrece ante esta negativa global es complicado. Para las elecciones ordinarias aún faltan tres años y es demasiado tiempo de espera para acometer la solución de estos problemas.

La parte positiva es, como decía al principio, que después de la incomunicación entre los dos grandes partidos, las dos alternativas del poder, es que los líderes hablen e incluso que hayan dejado esa puerta abierta de la Agencia para la Reconstrucción que les obligará a seguir manteniendo contactos.

En las próximas horas el presidente se reunirá con los representantes de los demás partidos, empezado con los dos que le brindan mejores principios para llegar a acuerdos: Ciudadanos – cuya nueva líder Inés Arrimadas ya ha demostrado predisposición al entendimiento – y el Partido Nacionalista Vasco con quien precisamente estos días el PSOE ha llegado a un pacto para la formación del nuevo Gobierno de Euskadi.

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