Janne Teller
La escritora danesa Janne Teller. ELENA BLANCO

Ya casi nada puede sorprender a la danesa Janne Teller. Tantas son las vueltas y los caminos que ha tomado Nada (Seix Barral). Publicada en 2000 ha tenido 11 años para ser prohibida, incluida en los planes de estudios, representada en teatros de Francia, Dinamarca y Alemania (incluso habrá ópera) y, ahora, acogida en España. La historia de un niño que descubre que nada merece la pena tiene toda la pinta de acabar convirtiéndose en un clásico.

¿Cómo se quedó cuando librerías de Dinamarca, Francia y Bélgica se negaron a comercializar su novela y se prohibió en la región noruega de Vestlandet?
No podía entenderlo. Porque esta es una historia muy natural en la que apenas hay violencia. Las preguntas del libro son las preguntas que siempre se ha hecho la humanidad. Los que no querían mi libro dijeron que podía deprimir a los adolescentes y que podía incluso empujarlos al suicidio.

Dijeron que mi novela podía incluso empujar al suicidio a los jóvenes Hoy la recomiendan en los colegios, ¿a qué atribuye este cambio de dirección?
No lo sé. Pero lo que sí es cierto es que ya cuando hubo esas primeras reacciones negativas vi que también había gente a favor. Creo que eso me sorprendió aún más. Yo había escrito una historia, y se estaba armando un conflicto…

¿En qué país le han sorprendido más las reacciones?
Alemania es el que más positivamente lo ha hecho, por su enorme y rápido éxito: de agosto a hoy, 150.000 ejemplares vendidos. Y en el sentido negativo, Dinamarca, porque me parecía increíble que en pleno siglo xxi los centros que compran libros para escuelas lo censuraran por las preguntas que planteaba.

¿Qué influencia tiene Nada de su trabajo en la resolución de conflictos humanitarios?
Indirectamente, de mi aprendizaje en África. Allí no dudas jamás de que estás vivo. Hay una alegría por ello que lo impregna todo. En países con pocos bienes, la alegría por estar vivo es grande y auténtica, y eso no lo he visto jamás en Europa. Esto me hizo cuestionarme cómo hemos estructurado la vida en Europa.

¿Por qué dejó su trabajo en Naciones Unidas?
Fue muy interesante y me aportó mucho, pero yo siempre supe que quería dedicarme a la escritura. Escribo desde los 6 años y publiqué mi primer cuento a los 24... Así que, sí, he tomado el camino largo para llegar a donde estoy.

BIO: Esta escritora danesa, nacida en Copenhague 1964, debutó en 1999 con La isla de Odin. Ha trabajado para Naciones Unidas en la resolución de conflictos humanitarios.