Terremoto en Japón
Las aguas del tsunami cubren Sendai. REUTERS TV

El tsunami originado por el terremoto de magnitud 8,9 en Japón mantiene en alerta a 20 países de América, Asia y Oceanía. El archipiélago estadounidense de Hawai fue el primer territorio de un país americano al que llegaron las olas del tsunami, que, según los expertos, puede desarrollar una velocidad de unos 500 kilómetros por hora, tan rápido como un avión.

En California varios centenares de personas fueon evacuadas por precaución, según fuentes del Centro Alertas de Tsunamis de la Costa Oeste y Alaska. La ola gigante ha dejado al menos cuatro heridos y un desaparecido en la costa oeste de EE UU, según han informado las autoridades locales. El oleaje generado por el maremoto nipón se llevó por delante a cinco curiosos que se acercaron a ver de primera mano la anunciada llegada del tsunami. Cuatro de esas personas fueron rescatadas por los equipos de salvamento en Oregón pero una continúa desaparecida en el norte de California.

Algunos curiosos desoyeron las instrucciones de las autoridades que pedían a la población que se alejara Las víctimas del tsunami en EE UU desoyeron las instrucciones de las autoridades que pedían a la población que se alejara de las playas y los puertos en previsión de una subida inusual del nivel del mar. Uno de los puntos más afectados por el tsunami fue la localidad de Crescent City, situada en una bahía del norte californiano conocida por ser vulnerable a los maremotos. El puerto de Crescent City resultó destruido por el oleaje, numerosas embarcaciones fueron dañadas y el agua entró por las calles y obligó a cortar provisionalmente la autopista 101 a su paso por la zona.

En Ecuador, el Gobierno ordenó la evacuación de todas las zonas costeras del país, donde se han suspendido las clases, y de las Islas Galápagos, situadas a 1.000 kilómetros de la costa americana y donde viven unas 17.000 personas. Los habitantes en esas regiones debieron dejar sus casas y trasladarse a zonas altas.

En Chile, que sufrió un maremoto tras el devastador terremoto de 8,8 grados del 27 de febrero de 2010, el Gobierno declaró una alerta preventiva en las costas. Las autoridades dispusieron la evacuación preventiva de la Isla de Pascua.

El tsunami se desplaza a una velocidad de unos 600 kilómetros por hora El presidente de Guatemala, Álvaro Colom, declaró una alerta amarilla en 17 municipios de la costa del Pacífico, y anunció la suspensión de clases en toda esa región. Más al sur, el Gobierno de Nicaragua decretó una alerta verde, o preventiva, para la zona costera del Pacífico, donde habitan unas 100.000 personas, y movilizó a miles de militares. Las autoridades de Honduras impusieron una alerta verde en la zona costera del Golfo de Fonseca (Pacífico).

La misma medida rige en las áreas costeras de ocho departamentos de El Salvador, cuyo gobierno llamó a la población a tomar medidas de precaución y mantenerse alejada de esas zonas. Las autoridades colombianas emitieron una alerta de tsunami para sus costas del Pacífico, aunque sin orden de evacuación, ya que consideran que el único efecto será un fuerte oleaje. En Perú, el nivel de alerta es amarillo en toda la costa, y su Gobierno ha decidido esperar a confirmar la llegada del maremoto para emitir una orden de evacuación en las zonas ribereñas.