Protestas en Wisconsin
Un manifestante dentro del Capitolio estatal durante la décimo sexta jornada de protestas en Madison, Wisconsin. Los manifestantes han ocupado el interior y el exterior del edificio durante 16 días consecutivos para protestar en contra del intento del gobernador Scott Walker por aprobar una medida que impondría recortes a los trabajadores públicos. Carlos Javier Ortiz / EFE

Dos semanas de intensas y multitudinarias protestas no han sido suficientes para impedir que el gobernador de Wisconsin (EE UU), el republicano Scott Walker, presentara este martes un presupuesto con profundos recortes para reducir el profundo déficit fiscal, que asciende ya a 137 millones de dólares. Un argumento que, a juicio de los empleados públicos, ha servido como excusa para despojar de sus "derechos laborales a los trabajadores estadounidenses", ya que la medida arrebata a los sindicatos del sector público la mayoría de los derechos de negociación colectiva. La cuestión ha abierto, en definitiva, un auténtico debate nacional en EE UU sobre el papel de los sindicatos.

Y es que la propuesta de los republicanos de Wisconsin para tratar de equilibrar el presupuesto estatal a través de la reescritura de las leyes laborales se ha convertido en un enfrentamiento con los republicanos nacionales y los intereses comerciales, por un lado, y los demócratas y grupos sindicales por el otro.

Protestas multitudinarias

Mientras, las protestas se suceden se suceden por todo el país. Los manifestantes ven las propuestas como un esfuerzo para debilitar el movimiento sindical. Entre 70.000 y 100.000 personas, según las estimaciones policiales, se reunieron el pasado sábado ante las puertas del Capitolio estatal en Madison, en la que probablemente ha sido la manifestación más grande en el estado desde las protestas contra la guerra de Vietnam en los años 70.

Walker afirma que Wisconsin está arruinado y que los sindicatos usan su poder para bloquear medidas necesarias para ahorrar costes Esa protesta tuvo eco en los 50 estados del país gracias a plataformas ciudadanas como MoveOn, que busca impedir el contagio que causaría la aprobación de la medida de Wisconsin en otros estados donde se debaten propuestas similares, como Indiana, Ohio, Iowa, Idaho, Tennessee y Kansas.

A pesar de las protestas, el gobernador de Wisconsin, Scott Walker, ha asegurado que continuará impulsando un plan que impondrá recortes a los trabajadores públicos, ya que, según ha señalado, Wisconsin está arruinado y los sindicatos usan su poder para bloquear medidas necesarias para ahorrar costes.

"Ya era hora de que alguien se levantara y dijera la verdad en este estado, que dijera 'aquí está nuestro problema, aquí está la solución', y actuara para solucionarlo", dijo el gobernador en un programa de la cadena NBC.

Está previsto que la iniciativa se apruebe esta semana para cumplir los plazos legales. Ante ello, Walker ha lanzado un ultimátum a los sindicatos: El gobernador ha asegurado que si el Senado estatal no aprueba ese plan, para lo que se necesita el apoyo de los demócratas, se verá forzados a "ahorrar mediante despidos".

Ohio se une a los recortes

El Senado del estado estadounidense de Ohio ha aprobado una propuesta de ley que recorta los derechos sindicales de los trabajadores públicos, y se suma así a Wisconsin y otros estados en la campaña de varios gobernadores republicanos contra los déficit.

Es una proposición que asusta. Nuestras voces serán reducidas notablemente La medida fue aprobada en el Senado por 17 votos a favor frente a 16 en contra. La propuesta, que restringe la capacidad de negociación sindical de los trabajadores públicos e impide las huelgas, pasará ahora a la Cámara de Representantes donde se espera que también sea aprobada.

"Es una proposición que asusta. Nuestras voces serán reducidas notablemente", afirmó Sue Taylor, presidenta de la Asociación de Profesores de Ohio. Se calcula que la medida afectará a unos 300.000 empleados públicos en el estado, que no han dudado en manifestarse como protesta por la nueva medida impulsada por el gobernador republicano de Ohio, John Kasich.