Zapatero, en el Congreso de los Diputados
Zapatero, en el Congreso de los Diputados. Javier Lizón / EFE

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, inicia este domingo un viaje que le llevará a Catar y los Emiratos Árabes Unidos con el objetivo de buscar nuevos mercados para las empresas españolas en el Golfo Pérsico y captar la atención de sus potentes fondos soberanos de inversión.

En un principio la gira iba a comenzar en Túnez, pero, por razones de agenda, la visita al país norteafricano que hace mes y medio vivió la caída del régimen de Zine el Abidín Ben Alí se ha programado para el miércoles.

La visita a los países árabes tiene un componente económico y comercial Zapatero dormirá el domingo en la capital catarí, Doha, y el lunes se entrevistará con el emir, el jeque Hamad Bin Khalifa Al-Thani, que visitará España en abril, y con el primer ministro.

La visita tiene un claro componente económico y comercial, ya que, como subrayan fuentes del Ejecutivo, Catar cuenta con un ambicioso plan de infraestructuras para los próximos años y debe preparar el Mundial de Fútbol de 2022, lo que abre un importante campo para las empresas españolas de construcción y de consultoría.

Catar cuenta además con cuantiosos fondos soberanos y Zapatero quiero atraer su interés hacia España.

Ya se habían fijado en ellos las cajas de ahorros, que habían organizado una gira por Catar, Abu Dabi y Dubai para captar inversiones, aunque aplazaron el proyecto ante los cambios normativos diseñados por el Gobierno.

Zapatero cerrará en Doha los últimos flecos de varios acuerdos que se firmarán en abril en España y que estarán dirigidos a evitar la doble imposición, impulsar la cooperación en infraestructuras y colaborar en la preparación de grandes acontecimientos.

Ante el incremento del precio del petróleo por la crisis Libia, Catar presenta además un evidente interés para España como productor de petróleo y gas, al igual que los Emiratos, la segunda escala del viaje del presidente del Gobierno.

Visita a los Emiratos Árabes

Zapatero volará en la tarde del lunes a Abu Dabi, donde cenará con el príncipe heredero, el jeque Mohamed bin Zayed al Nahyan; y el martes estará en Dubai, donde se entrevistará con el primer ministro del emirato y vicepresidente de los Emiratos, el jeque Mohamed bin Rashid al Makatoum.

Junto a las infraestructuras, intentará impulsar la cooperación en el sector de las energías renovables y visitará la ciudad de Masdar, un proyecto pionero impulsado por el fondo público soberano para inversiones tecnológicas de Abu Dabi y diseñado por el estudio de Norman Foster en medio del desierto.

El presidente del Gobierno negociará también un acuerdo para que España pueda contar con una plataforma logística en los Emiratos para facilitar el abastecimiento y la rotación de las tropas desplegadas en Afganistán.

Otro de los ejes de la visita será la feria internacional de alimentación Gulfood de Dubai, que este año tiene a España como país invitado, con la participación de 123 empresas nacionales.

El Golfo, donde más del 90% de los productos alimenticios que se consumen son importados, se ha convertido en un importante nicho de mercado para las empresas extranjeras.

Zapatero regresará a Madrid el martes por la tarde desde Dubai y el miércoles volará a Túnez.

Túnez, aplazado hasta el miércoles

Zapatero será el primer jefe de Gobierno europeo que visite el país en el que se originaron las primeras revueltas populares en las que todavía están inmersos varios Estados del Magreb y de Oriente Próximo, y en su agenda ha incluido entrevistas con los responsables del gobierno de transición tunecino y con los líderes de la oposición.

Tiene previsto entrevistarse con el primer ministro, Mohamed Ghanuchi Casi mes y medio después de la salida del país del presidente Zine el Abidín Ben Alí, el gobierno de transición anunció este viernes la convocatoria de elecciones "como máximo a mediados del próximo mes de julio", pero una masiva manifestación volvió a recorrer las calles de la capital tunecina para reclamar su disolución.

Con las calles todavía en ebullición, ahora con protestas contra el gobierno interino, el presidente del Ejecutivo quiere mostrar el respaldo europeo y español al proceso de transición y estudiar las necesidades técnicas y financieras de Túnez en su camino hacia la democracia.

En la capital tiene previsto entrevistarse con el primer ministro, Mohamed Ghanuchi, quien ya ostentaba el cargo en el régimen de Ben Alí, con los presidentes de tres de las comisiones de reformas, con dirigentes de la oposición y con varios líderes sindicales.

Según las fuentes del Ejecutivo, con ellos quiere analizar el calendario de reformas y la situación de la región, ante la crisis humanitaria que puede sufrir Túnez por la llegada de refugiados de la vecina Libia.

España ha enviado ya un avión con 30 toneladas y media de ayuda humanitaria (mantas, tiendas de campaña, lonas impermeables, kits de cocina y depósitos para almacenar agua) para atender a los ciudadanos libios que huyen de su país a través de la frontera con Túnez.