UPyD promoverá una reforma constitucional para suprimir los Consells Insulares, ya que, a su juicio, este modelo institucional "incurre sistemáticamente en duplicidades, despilfarro y falta de transparencia, que dificultan el desarrollo económico".

En un comunicado, la formación ha explicado que mientras no se reforme la Constitución para eliminar los Consells, defenderá que se devuelva estas instituciones a su estatus anterior a la reforma estatutaria de 2007, de modo que se convierta en un "ente local, Ayuntamiento de ayuntamientos si se quiere, pero adelgazado al máximo", teniendo en cuenta que con el nuevo Estatut "han sobrepasado el carácter local que la Carta Magna les otorga".

En este sentido, ha aseverado que en tanto se efectúa la correspondiente reforma constitucional, UPyD se compromete a "adelgazar al máximo los Consells y eliminar todas sus duplicidades con Govern y Ayuntamientos, de los que debe ser un mero apoyo".

UPyD ha criticado, como ejemplo de las duplicidades, el hecho de que todos los Consells, así como el Govern y los Ayuntamientos más importantes, dispongan de departamentos de promoción turística, "superpuestos y no siempre bien coordinados".

"El ejemplo más sangrante de esta absurda duplicidad ha sido la existencia de una Conselleria Insular de Turismo en Mallorca durante esta legislatura, en previsión de la transferencia por parte de la Comunidad Autónoma de unas competencias que nunca llegaron", ha señalado.

En este sentido, estima que esta "tendencia a la duplicidad" hace que las instituciones insulares sean "insostenibles", al tiempo que apunta que otro de los ejemplos de esta situación es el ente audiovisual TV Mallorca. En esta línea, ha reprobado que cada nivel político tiende a desear su propio "chiringuito audiovisual, un servicio que en Mallorca nadie demandaba y que podría suprimirse sin perjuicio alguno al ciudadano", ya que supondrá un "considerable ahorro".

Por otro lado, UPyD ha recalcado que ejemplos de "falta de transparencia no escasean, y no es necesario remitirnos a todos los casos judiciales que aún hoy están pendientes a propósito de la gestión del Consell de Mallorca en las últimas legislaturas".

La formación presidida por Rosa Díez ha indicado que el ciudadano balear "soporta hoy sobre sus espaldas y bolsillos entre cinco y seis administraciones: Ayuntamientos, mancomunidades donde las hay, Consells, Govern, Ejecutivo central y Europa; todas ellas con sus presupuestos, su propia capacidad normativa y sus correspondientes procesos electorales, en un territorio muy pequeño y para una población muy reducida".

"gasto intolerable"

De este modo, ha criticado que las consecuencias de este modelo institucional son un gasto "intolerable y, por tanto, más impuestos; confusión legislativa e inseguridad jurídica; falta de transparencia; y, en definitiva, dificultades para el desarrollo económico". " Estamos hablando de servicio al ciudadano y no de sentimientos, por lo que no podemos permitir que los sentimientos nos cuesten tan caros", ha sostenido.

Por ello, UPyD ha remarcado que su objetivo en toda España es suprimir el nivel político-administrativo que existe entre las Comunidades Autónomas y los municipios (diputaciones, diputaciones forales, Consells, veguerías), de manera que sus actuales competencias podrían gestionarse "perfectamente mediante un modelo ordenado en que coexistan sólo Comunidad Autónoma y Ayuntamientos, una vez revisada su estructura territorial y efectuada la pertinente fusión de Consistorios, en el marco de un nuevo plan territorial que afecte a todos los niveles institucionales".

Por otra parte, ha manifestado que con la crisis, "algunos de dan cuenta de la insostenibilidad de nuestro actual entramado institucional y dan marcha atrás en sus anteriores posiciones", refiriéndose así al artículo del senador 'popular' Joan Huguet en el que defendía que se deben "adelgazar los Consells".

Sin embargo, UPyD ha augurado que los partidos "viejos" propondrán reformas por "motivos electorales, pero el día siguiente a las elecciones se plegarán a las exigencias de los partidos nacionalistas, o bien deberán favores que pagar con cargos, y se olvidarán del escrúpulo racionalizador".