Los manifestantes opositores al régimen retoman la plaza de la Perla, en la capital de Bahréin

Un manifestante herido es trasladado en una camioneta en la capital de Bahréin, Manama, tras una protesta.
Un manifestante herido es trasladado en una camioneta en la capital de Bahréin, Manama, tras una protesta.
EFE

Unos 15.000 bahreiníes han vuelto a tomar la plaza de la Perla de Manama, símbolo de las protestas que comenzaron el pasado día 14 para exigir reformas políticas, tras la retirada del Ejército que llevaba tres días desplegado en la capital del país.

Al grito de "el pueblo quiere la caída del régimen" y "pacíficamente, pacíficamente", los manifestantes entraron en la céntrica plaza de la Perla, de donde habían sido desalojados por la fuerza la madrugada del día 17, tras dos días en que estuvieron acampados en la plaza.

Algunos manifestantes, que portaban banderas de Bahréin, han instalado tiendas de campaña mientras insistían en su intención de quedarse hasta que sus exigencias de reformas democráticas y mejoras de las condiciones de vida sean satisfechas.

Los participantes en la protesta recuperaron la plaza después de algunos enfrentamientos con la policía, que se retiró tras varios intentos de dispersar a los manifestantes con gases lacrimógenos.

El Ejército se repliega para facilitar el diálogo

Los tanques que el Ejército mantenía desplegados en la plaza de La Perla de la capital, Manama, han comenzado este sábado a abandonar la zona siguiendo una orden del rey, según ha informado la cadena de televisión Al Arabiya.

La plaza fue tomada por las fuerzas de seguridad el pasado jueves, después de que la Policía desalojase a los manifestantes opositores que habían instalado un campamento de protesta contra el Gobierno. Durante este desalojo, cuatro personas murieron y 231 resultaron heridas.

El rey Hamad bin Isa al Jalifa ofreció el viernes un diálogo con todos las partes para resolver la crisis social. Sin embargo, el principal grupo opositor chií de Bahréin, ha rechazado este sábado la oferta del rey Hamad.

"Para considerar el diálogo, el Gobierno debe dimitir y el Ejército replegarse de las calles", dice Abdul Jalil Khalil Ibrahim, miembro del bloque chií Wefaq.

Obama pide moderación

El presidente de EE UU, Barack Obama, habló por teléfono este viernes con el rey de Bahréin, Hamad bin Isa al Jalifa, para condenar la violencia en su país y pedirle que muestre moderación frente a las protestas, informó la Casa Blanca.

Durante la llamada, el mandatario estadounidense discutió la situación con el rey bahreiní tras la serie de ataques contra los manifestantes, indicó la Casa Blanca en un comunicado.

Obama "reiteró su condena de la violencia utilizada contra los manifestantes pacíficos, pidió con firmeza al Gobierno de Bahréin que muestre moderación y que haga rendir cuentas a los responsables", agregó.

El mandatario dijo al rey que, como socio de Bahréin, Estados Unidos cree que su estabilidad "depende del respeto a los derechos universales" de su pueblo y el "proceso de una reforma significativa que responda a las aspiraciones de todos los bahreiníes", puntualizó la nota.

Obama habló con el rey Hamad bin Isa al Jalifa en el segundo día de fuertes choques entre miles de manifestantes y fuerzas de seguridad en las calles de Manama. Los enfrentamientos del viernes dejaron al menos 50 heridos.

Advierten del peligro de viajar a Bahréin

El Gobierno de Estados Unidos emitió una alerta de viajes a Bahréin ante la posibilidad de que continúen los disturbios sociales, tras informaciones de violentos enfrentamientos entre manifestantes y las fuerzas de seguridad en ese país.

El Departamento de Estado urgió en la alerta de viaje, vigente hasta el próximo 18 de marzo, que los ciudadanos estadounidenses posterguen todo viaje "no esencial" a Bahréin en estos momentos. "Hay informes confirmados de violentos enfrentamientos, incluso con armas de fuego, entre manifestantes y fuerzas de seguridad en varias partes de la ciudad (Manama)", dijo el comunicado.

También se esperan "manifestaciones espontáneas y (actos de) violencia en los próximos días", aunque no hay indicios de que los ciudadanos de Occidente sean blanco de amenazas o ataques, agregó la nota.

En Reino Unido y Australia extienden la alerta también a Libia. El ministro de Asuntos Exteriores de Australia, Kevin Rudd, indicó que la situación se está deteriorando en Bahréin y expresó su preocupación por las protestas en Libia, donde el Gobierno ha prohibido la presencia de los periodistas.

El Ministerio británico de Exteriores pidió a sus ciudadanos que suspendan los viajes "no esenciales" a Bahréin y a ciertas zonas de Libia (Bengasi, Ajdabiya, Al Baida, Al Marj, Derna y Tobruk, en el este de Libia, y a las áreas fronterizas con Sudán, Chad, Níger y Argelia).

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