La Escuela del Deporte del Principado de Asturias, dependiente de la Consejería de Educación y Ciencia, realizó compras de material de esquí a la empresa Comercial Asturiana de Papelería (Igrafo) y equipos GPS a la compañía Almacenes Pumarín (APSA). Se trata de dos compañías especializadas en mobiliario y material de oficina que han sido imputadas en el caso que está siendo investigado por un Juzgado de Gijón y que mantiene en la cárcel al ex consejero de Educación, José Luis Iglesias Riopedre, la ex directora de Centros y Planificación, María Jesús Otero, y la ex jefa de servicio de la Consejería de Administraciones Públicas, Marta Renedo.

Así lo ha confirmado a Europa Press, el ex director de la Escuela del Deporte, Javier Feito, quien estuvo al frente de la institución durante cuatro años, desde sus comienzos en 2005 a 2009. Según Feito, existía un mecanismo avalado por la Consejería de Educación por medio del cual esas empresas actuaban de "intermediarias" para comprar ese material especializado en otros centros, a pesar de que los productos saliesen más caros de precio. "Se puede comprobar, porque en la Escuela están todas las facturas", ha dicho.

Según su relato, cuando comenzó a funcionar la Escuela se instaló en Avilés, en el Intituto Magdalena, y había que montar todo el mobiliario. Ya entonces se encontró con la "orden" por parte de Educación de que todo había que comprarlo en Almacenes Pumarín. "Todo vino de allí", ha explicado. Por poner un ejemplo, ha señalado que necesitaba una librería que podía haberse comprado en unos grandes almacenes a un precio económico y que, sin embargo, Almacenes Pumarín les colocó en la sede un mueble "a medida".

Ha señalado que en alguna ocasión mostró su extrañeza por esta circunstancia. Y que para ello los responsables de la Escuela se dirigían a la directora de Centros y Planificación, María Jesús Otero, ahora imputada, porque era "la que manejaba el dinero". La explicación que les daba es que esa empresa era la que tenía el material "homologado" y que además "fiaba" y ofrecía facilidades para pagar.

Pero lo que ya terminó de "sorprender" a Feito fue cuando el centro necesitaba material específico, en concreto, cuatro equipos de localización GPS. En Educación les dijeron que se los iba a suministrar necesariamente Almacenes Pumarín. Feito calculaba, por conocimiento de los fabricantes, que supondría una factura de 300 euros. Finalmente, suministrado por APSA, el coste final fue de 450 euros.

Posteriormente, las necesidades de la Escuela se ampliaron y requerían material de montaña. "Se lo trasladamos a Educación y nos dijeron que sí y que nos lo iba a proveer la empresa Igrafo", apunta Feito. En este caso, se trataba de material de escalada, cuerdas y distintos equipos de esquí. "Tuvimos que exponer nuestras necesidades a esa empresa, dedicada a la papelería", explica Feito, quien afirma que tuvo que trasladarse personalmente a la sede de Igrafo.

Finalmente, la empresa respondió a sus necesidades. Previamente, los miembros de la Escuela habían proporcionado a Almacenes Pumarín los detalles de las webs de los suministradores de ese material especializado.

Y se daban circunstancias "extrañas", según reconoce Feito. Como cuando la escuela recibió un ordenador y una impresora valorados en unos 3.000 euros. E iban dirigidos a la sala de bibliotecas. "Ni siquiera teníamos sala de bibliotecas", apunta Feito. "Las facturas están ahí", insiste el ex director del centro, que señala que el coste hubiese sido menor si se hubiese comprado directamente a compañías especializadas.

Javier Feito, que está suspendido por la consejería de Educación de empleo y sueldo, está pendiente de un juicio contra el Principado. Siempre ha dicho que ha sido víctima de un ataque personal por parte del ex consejero José Luis Iglesias Riopedre.

Consulta aquí más noticias de Asturias.