El grupo de investigación Ingeniería de Residuos del Departamento de Ingeniería Química y Ambiental de la Universidad de Sevilla (US), en colaboración con el Grupo Ingeniería de Procesos de la Hispalense, ha patentado un material con alta capacidad de resistencia al fuego hecho por conchas de moluscos en un porcentaje superior al 60 por ciento.

En una nota, Andalucía Innova explica que esta iniciativa, incentivada por la Consejería de Economía, Innovación y Ciencia, es aplicable fundamentalmente en forma de placas o proyección con manguera de alta presión (gunitado), en el sector de la construcción de edificios como protección pasiva contra el fuego en tabiques, o falsos techos, entre otros.

Este grupo lleva trabajando en el desarrollo de esta patente desde 2003, cuando "contactaron con nosotros empresas conserveras de Galicia que tenían un problema para deshacerse de miles de toneladas de conchas de moluscos", apunta el investigador del grupo, Carlos Leiva.

Estas conchas, compuestas fundamentalmente por carbonatos de calcio y magnesio, son tratadas mediante calcinación para la eliminación de la materia orgánica y con ella el mal olor que se puede generar. Posteriormente, se someten a una molienda y tamizado para la obtención de un granulado que permita la mezcla con distintos aglomerantes como yeso y fibra.

"Este producto se fabrica de la manera más sencilla y barata posible, para que así la diferencia sea sólo el coste de la materia prima. El proceso de fabricación es el mismo que el de los productos utilizados habitualmente: se mezclan con agua los componentes en una hormigonera, viertes y se deja fraguar", destaca Leiva.

La invención, que ya se encuentra homologada y patentada, superó "con éxito" en laboratorios oficiales todos los ensayos de resistencia mecánica, de aislamiento y medioambientales, "garantizando así su posible industrialización y competitividad en el mercado frente a otros productos comerciales habitualmente utilizados".

Sin embargo, el diferencial ecológico que ofrece este producto al disminuir la acumulación de conchas de moluscos depositados en vertederos o en el fondo del mar se enfrenta "a un vacío legal", según el grupo investigador, y a una falta de conciencia social en España.

"En otros países europeos, estos y otros tipos de residuos industriales son considerados por la Administración como subproducto, favoreciendo su reciclado", explica uno de los investigadores del grupo de Ingeniería de Residuos, Luis Vilches, que entiende que materiales con propiedades físico-químicas similares a las que poseen materias primas usuales en la construcción "deberían dejar de ser catalogados como residuos porque tienen connotaciones negativas para el aprovechamiento de los mismos".

Este grupo lleva desde principios de los años 90 con proyectos e investigaciones asociados a la reutilización de subproductos con aplicaciones para la construcción. Otras líneas de investigación en las que trabajan son la recuperación de metales valiosos en residuos, depuración de líquidos industriales, inertización y estabilización de residuos peligrosos, y el estudio de la alteración y conservación de la piedra en edificios de valor histórico.

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