La central nuclear de Ascó.
La central nuclear de Ascó. ARCHIVO

La Fiscalía de Tarragona ha presentado este viernes en el Juzgado de Gandesa una denuncia contra el ex director de la central nuclear de Ascó I y tres mandos más por la presunta comisión de cuatro delitos diferentes, con penas que suman hasta 16 años de prisión, por la fuga radiactiva de 2007.

Hallaron partículas radiactivas en la orilla opuesta del río Ebro, en una chatarrería a 60 km de AscóEl escrito de la Fiscalía achaca al director de la nuclear, el jefe del servicio de protección radiológica, el jefe de explotación de la central y el inspector residente del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) la posible comisión de un delito contra la seguridad colectiva por exposición de radiaciones ionizantes debida a una "imprudencia grave", además de un delito contra el medio ambiente, otro contra los derechos de los trabajadores y un cuarto por falsedad documental.

La denuncia se centra en los hechos que ocurrieron en noviembre de 2007, cuando la central de Ascó I emitió al exterior partículas radiactivas de la que no informó hasta abril del año siguiente, y que ya ocasionó en 2009 la imposición de una multa de 15,39 millones de euros por parte del Ministerio de Industria, la más alta de la historia nuclear española.

La Fiscalía señala en su escrito que la decisión es fruto de una "larga y laboriosa tarea de investigación", y evidencia que la fuga de las partículas no se debió a ningún tipo de fallo en los mecanismos, sino a "inaceptables negligencias" cometidas por los máximos responsables de la central.

Además, existieron una serie de imprudencias y omisiones que ocasionaron que las partículas se expandieran sin control, en algunos casos por la acción de seres humanos que ignoraban la existencia de la partícula portada.

Hubo imprudencias  que ocasionaron que las partículas se expandieran sin controlSobre ello, el servicio de Medio Ambiente de la Fiscalía recuerda que fueron halladas partículas radiactivas en la orilla opuesta del río Ebro, en una chatarrería situada a 60 kilómetros de Ascó, e incluso en el zapato de un trabajador que salía de la central, mientras que "no se cancelaron las visitas de grupos de estudiantes a la central" una vez conocida la fuga y dispersión de partículas.

De seis a 12 años

La denuncia de la Fiscalía está dirigida contra el entonces director de la central Rafael Gasca (que fue destituido), además del jefe de servicio de protección radiológica Francesc González (que también fue destituido tras el incidente), el jefe de explotación J.S.R. y el inspector residente A.G.R.

Los delitos contra la seguridad colectiva por exposición a radiaciones están sancionados con penas de tres a seis años, el delito contra el medio ambiente con penas de dos a cuatro años, y el delito contra los derechos de los trabajadores y el de falsedad documental con penas que van de seis meses a tres años.

La Fiscalía recuerda en el escrito que el suceso se produjo mientras finalizaba la recarga de combustible, cuando un trabajador novel "siguiendo instrucciones verbales" vació de forma indebida un recipiente con 50 litros de líquido radiactivo que saltó a la rejilla de aspiración del circuito de ventilación de la central (que además no tenía en funcionamiento el sistema de ventilación de emergencia que habría evitado la emisión al exterior).

La mayor multa de la historia

El incidente fue clasificado con un nivel 2 en la Escala Internacional de Sucesos Nucleares (Ines), que va de 0 a 7, y supuso la imposición por parte del Ministerio de Industria de la mayor multa de la historia nuclear española, un total de 15,4 millones de euros, que en su momento las entidades ecologistas criticaron porque consideraron que salía barato contaminar.

El reactor de Ascó I, de 1.032 megavatios de potencia, produce al año más de 760.000 megavatios por hora y es el cuarto de mayor potencia instalado en España. Inaugurado en 1983 y propiedad de Endesa, su actual permiso de explotación vence en octubre de este año.

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