Barack Obama
Barack Obama, en su conparecencia para hablar sobre la situación en Egipto. Jim Young / REUTERS

El presidente de EE UU, Barack Obama, instó a su homólogo egipcio, Hosni Mubarak, a que dé pasos concretos hacia reformas políticas, sociales y económicas, y pidió que las autoridades de su país frenen la violencia contra manifestaciones pacíficas.

"La violencia no resolverá los reclamos" que han surgido ante la ausencia de esas reformas, dijo Obama en un mensaje televisivo dirigido a la nación, poco después de hablar por teléfono con Mubarak, quien anunció la disolución del Gobierno actual y se comprometió a avanzar en las reformas.

El mandatario estadounidense, que ha seguido de cerca la crisis en Egipto, ha dicho que la primera preocupación de Estados Unidos es prevenir la pérdida de vidas y, por ello, instó a las autoridades egipcias a que se abstengan de actos de violencia contra los manifestantes.

"Derechos universales" del pueblo

En sus primeras declaraciones públicas sobre la crisis en Egipto, Obama señaló que el Gobierno de EE UU continuará apoyando los "derechos universales" del pueblo egipcio, incluyendo el derecho de reunión y asociación, y el derecho a determinar su futuro.

Asimismo, Obama ha dicho que los manifestantes también tienen responsabilidades porque "la violencia y la destrucción" no conducirán a las reformas que persiguen.

La Casa Blanca ha anunciado que Estados Unidos ha decidido someter a revisión la ayuda que provee a Egipto, que asciende a 1.500 millones de dólares anuales, tras los violentos enfrentamientos entre fuerzas de seguridad y manifestantes.

Clinton pide que se permitan las "protestas pacíficas"

Horas antes de la comparecencia del presidente, la secretaria de Estado de EE UU, Hillary Clinton, también había instado al Gobierno egipcio a contener a las fuerzas de seguridad, permitir las protestas pacíficas y a revertir "los pasos sin precedentes" que ha tomado para bloquear las comunicaciones.

"Instamos al Gobierno egipcio a permitir las protestas pacíficas y a modificar los pasos sin precedentes que ha tomado para bloquear las comunicaciones", había señalado Clinton en declaraciones a la prensa tras reunirse con el vicepresidente de Colombia, Angelino Garzón.

Hay profundas quejas en la sociedad egipcia y la violencia no hará que desaparezcan La jefa de la diplomacia estadounidense se mostró "profundamente preocupada" por el uso de la violencia de la policía y las fuerzas de seguridad y pidió al Gobierno del presidente egipcio, Hosni Mubarak, a "hacer todo lo que esté en su mano para contener a los cuerpos de seguridad". Al mismo tiempo Clinton también urgió "a los manifestantes a abstenerse del uso de la violencia y a expresarse pacíficamente".

EE UU, recalcó, apoya los derechos humanos universales, que incluyen el derecho a la libertad de expresión, de asociación y de reunión, por lo que instó a las autoridades egipcias "a permitir protestas pacíficas y a revertir la medidas sin precedente que ha tomado para bloquear las comunicaciones". La secretaria de Estado subrayó que las protestas en Egipto evidencian que existen "profundas quejas" en la sociedad egipcia y que el Gobierno de Mubarak "tiene que entender que la violencia no hará que desaparezcan".

Por ello, tal y como dijo el presidente Barack Obama el jueves, "es absolutamente crítico para el bienestar de Egipto que acometa reformas", agregó Clinton. EE UU considera a Egipto un "socio importante" en varios asuntos regionales, y como tal, cree firmemente que su Gobierno debe dialogar "inmediatamente" con el pueblo egipcio para poner en marcha las "necesitadas reformas económicas, políticas y sociales".

"Trabajar con los egipcios"

El Gobierno de Obama seguirá transmitiendo al Gobierno de Mubarak y a otros Ejecutivos de la región la necesidad "imperativa" de que haya reformas y una mayor apertura y participación de la sociedad. "Queremos trabajar con los egipcios y con su Gobierno para hacer realidad su aspiración de vivir en una sociedad democrática que respete los derechos humanos", afirmó Clinton.

La titular del Departamento de Estado recordó la reciente visita que hizo a la región, donde escuchó a la sociedad civil y sus ideas para mejorar el bienestar de sus respectivos países. "La gente en Oriente Medio, como la gente en todos los lugares, buscan una oportunidad para contribuir y a ejercer un papel en las decisiones que definirán sus vidas", destacó. "Como dije en Doha, los líderes tienen que responder a estas aspiraciones y ayudar a crear ese futuro mejor para todos" los ciudadanos, y "tienen que ver a la sociedad civil como su socio y no como una amenaza", concluyó Clinton.

Merkel se suma al llamamiento

También la canciller alemana, Angela Merkel, se ha sumado al llamamiento realizado a Hosni Mubarak para que autorice las manifestaciones pacíficas que ha prohibido en su país. En declaraciones a los periodistas después de intervenir ante el Foro Económico de Davos, Merkel aseguró que la estabilidad de Egipto es "muy importante", pero "se debe dar una oportunidad a la libertad de expresión".

No sirve de nada encarcelar a las personas y censurar el flujo de la información "No sirve de nada encarcelar a las personas y censurar el flujo de la información. Es necesario un diálogo pacífico. La estabilidad del país es muy importante pero no a cualquier precio, no al precio de la libertad de expresión", subrayó. Merkel dijo que "hay que hacer todo lo posible para terminar con la violencia, porque si no habrá víctimas inocentes".

Las protestas comenzaron el pasado martes para exigir reformas políticas y pedir la derogación de la Ley de Emergencia, vigente desde 1981, pero con el tiempo se han convertido en un rechazo total del régimen de Mubarak y se está pidiendo su salida del poder. Las comunicaciones por Internet quedaron bloqueadas desde primeras horas de este viernes, y tampoco se pueden enviar mensajes por teléfonos móviles. Facebook y Twitter, las redes sociales más importantes, quedaron parcialmente bloqueadas en los últimos días, aunque se podían consultar por otras aplicaciones. Hasta este viernes, en estas manifestaciones han muerto siete personas, entre civiles y policías, tanto en El Cairo como en la ciudad de Suez, en la entrada sur del canal del mismo nombre.