Se ha quemado a lo bonzo
La madre del joven desempleado egipcio Ahmed Hesham el-Sayed muestra su fotografía en su vivienda en Alejandría, Egipto. Amed Youssef / EFE

Al menos 13 personas se han quemado a lo bonzo durante los últimos días en Egipto, Argelia y Mauritania en protesta por la situación social y política de esos países.

En Argelia se han registrado siete intentos de suicidio a lo bonzo en protesta por las malas condiciones socioeconómicas, en menos de una semana, según han informado los medios de este país.

El lunes se registraron tres nuevos intentos de suicidio protagonizados por padres de familia jóvenes y desempleados, que habían decidido quemarse vivos para protestar por lo que consideran falta de atención de las autoridades ante su situación.

Según el periódico argelino Liberté, el presidente del país, Abdelaziz Buteflika, ha pedido a los servicios de seguridad un informe detallado sobre estos casos de intento de suicidio, así como de los motivos que han llevado a sus protagonistas a actuar de esa manera.

Cinco casos en Egipto y uno en Mauritania

En Egipgo, cinco ciudadanos se han quemado a lo bonzo para protestar por sus malas condiciones de vida, mientras el régimen egipcio insiste en el apoyo del presidente Mubarak a los más pobres.

A pesar de que hace un mes una acción similar protagonizada por un joven tunecino en paro fue la chispa que desató las protestas que derrocaron al entonces presidente de Túnez Zine el Abidín Ben Alí, el Gobierno egipcio descarta que la crisis de este país vaya a afectar a Egipto. En Egipto intentan calmar a la población recordando el apoyo de Mubarak a los pobres

En Egipto, un abogado, un jubilado, un parado y un mecánico se prendieron fuego para protestar por el funcionamiento de la Administración, la Policía y la política laboral del Gobierno, y uno de las víctimas ya ha fallecido a causa de las quemaduras.

Estos casos se produjeron poco después de que otro ciudadano se quemara frente a la sede del Parlamento, en el centro de El Cairo, para protestar por el cierre del restaurante que poseía en la provincia de Ismailiya.

Ante esta situación, el régimen egipcio insiste en que el presidente Hosni Mubarak apoya a los más pobres y que la prioridad del gobierno es elevar la calidad de vida de los ciudadanos.

Por último, en Mauritania, un empresario de unos 40 años procedente de una familia rica, Yaghoub Ould Dahoud, se prendió fuego en Nuakchot, la capital del país, en protesta contra el presunto maltrato por parte del Gobierno hacia su tribu.