Las administraciones públicas "han reducido de forma generalizada" las subvenciones que otorgan anualmente al Comité de Apoyo a Trabajadoras y trabajadores del Sexo (CATS) que, por ejemplo, dejó de percibir en 2010 fondos de la Dirección General de Inmigración como consecuencia de la crisis, mientras que los recursos de los ayuntamientos se redujeron al 50 por ciento y la Consejería de Sanidad disminuyó sus ayudas a una tercera parte del total.

Con el fin de recaudar fondos y promover la sensibilización social hacia el colectivo de personas que trabajan en el ámbito del trabajo sexual, modelos trabajadoras y trabajadores del sexo, profesionales de la asociación y personal voluntario de CATS han posado para un calendario de 2011, según ha hecho saber en rueda de prensa el coordinador de esta ONG sin ánimo de lucro, Nacho Pardo, acompañado de la trabajadora social del Comité, Ana Higueras.

El objetivo del calendario es mostrar la realidad del trabajo sexual "desde otra perspectiva, más humana y corriente, alejada de los tópicos que se presentan en los medios de comunicación o desde ciertas posturas políticas", según Higueras, quien precisó que los trabajadores del sexo desarrollan un trabajo" de la misma forma que el resto de personas que se ocupan en el mercado laboral normalizado".

Sin embargo, ha reprochado que estos trabajadores "carecen de derechos laborales al igual que en otros ámbitos de la economía sumergida". Así pues, el calendario también reivindica estos derechos laborales, porque CATS "reconoce la existencia de esta actividad y porque, como personas que trabajan, deben tener la misma protección social y la garantía de unas condiciones laborales adecuadas, así como el resto de personas trabajadoras".

El calendario presenta fotografías que representan escenas de la vida diaria comparando a trabajadores del sexo con quienes se dedican a otras profesiones, con el fin de "evitar el estigma" y reivindicar los mismos derechos y la misma dignidad para todos. Además, cada mes incluye una frase que "ayuda a reflexionar, a empatizar, a reconocer lo que tenemos en común".

Higueras emplazó a los ciudadanos a colaborar con el Comité y comprar el calendario, que conlleva una donación de cinco euros y se puede adquirir en el local de CATS, ubicado en el portal número 6 de la calle Pintor Sobejano de Murcia, junto al Mercado de Verónicas, en horario de mañana, hasta las 15.00 horas, así como la web 'http://www.asociacioncats.org'.

Repercusión de la crisis

Respecto a la disminución de los fondos, Pardo ha denunciado públicamente que algunas administraciones, como la Dirección General de Inmigración, resolvieron su convocatoria de ayudas para 2010 a finales de noviembre, por lo que la asociación "no sabía si tenía dinero o no por parte de la Consejería de Política Social, Mujer e Inmigración, hasta finales del año en el que el proyecto se inició".

Pardo reconoció que CATS "aún tiene poca información" de las ayudas previstas para 2011 y, aunque empieza a "vislumbrarlas", confía en mantener reuniones con los distintos consejeros para asegurar la continuidad de las ayudas. No obstante, ha adelantado que el Comité que coordina "tendrá que trabajar como siempre, arriesgándose en la medida de sus posibilidades a trabajar, y luego esperar a ver si realmente hay financiación".

Por este motivo, mostró su esperanza en que el modelo de las ayudas "cambie" y suceda como en otras comunidades autónomas, donde las convocatorias "se resuelven a finales del año para el año siguiente, lo que es bastante más razonable, y hace que los trabajadores del tercer sector tengan más confianza y seguridad en lo que están haciendo".

Pardo ha confirmado que la crisis económica "se siente en todos los ámbitos", y que el ejercicio de la prostitución no es una excepción, de forma que los trabajadores de este sector "pueden ganar menos dinero ahora".

Así, ha manifestado que hay gente que se ha quedado sin empleo y que empieza a ejercer la prostitución como una nueva forma de obtener ingresos, pero indicó que también hay gente que "abandona la profesión y busca otro tipo de empleo, o compagina otro empleo con la prostitución" como consecuencia de la crisis, por lo que puntualizó que "no hay aumento ni disminución".

De todas formas, Pardo explicó que es "imposible" precisar con exactitud el número de personas que ejercen la prostitución en la Región de Murcia y compararlo con años anteriores, ya que "hace tiempo que la ONU impide el recuento". No obstante, explicó que CATS contactó en 2009 con 1.657 personas, entre trabajadores del sexo y sus familiares, de las que había unas 1.500 trabajadoras del sexo.

En este sentido, precisó que las entidades del tercer sector en la Región de Murcia perciben que la demanda de los servicios "aumenta" como consecuencia de la crisis económica y, al mismo tiempo, se produce una disminución de los recursos. "No podemos decir a la gente que no venga, y hay un montón de gente que viene a la oficina de CATS a la que es difícil dar respuesta", advirtió.

Principales demandas

Las principales demandas de los trabajadores del sexo, resaltó, son sanitarias y social, es decir, la atención integral. En el aspecto ginecológico, por ejemplo, Pardo dijo que el estigma que sufre la trabajadora del sexo "impide que reconozca que es trabajadora del sexo, de forma que no se lo dice al médico y su problemática sanitaria se queda incompleta en la medida en que el profesional sanitario no sabe como atender la afección sanitaria".

La búsqueda de alternativa laboral, indicó, "también es importante en este momento de crisis, junto con la asistencia a las familias de las trabajadoras y trabajadores del sexo, puesto que es un aspecto en el que se ha potenciado en los últimos tiempos".

Reunión con el alcalde de santomera

Pardo dijo que el Comité es "muy respetuoso" con los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado porque trabaja con ellos en los asuntos de trata de seres humanos y explotación sexual "como no podía ser de otra forma", pero precisó que hay ciertos municipios como Barcelona y Alicante "en los que se está poniendo a la orden del día ciertas normativas de convivencia ciudadana".

En virtud de estas normativas, los municipios "prohíben ciertas actividades en las calles, lo que provoca que la policía municipal acose más a las trabajadoras del sexo cuando ejercen y coaccionan mucho el trabajo sexual", según Pardo, quien señaló que estas medidas implican problemas como "el no uso del preservativo, problemas de salud pública y que las personas tengan que buscarse a quien las proteja, lo que fomenta el proxenitismo".

El coordinador de CATS explicó que Santomera es el único municipio de la Región en el que "existe este problema, porque cuenta con una normativa desde 2008". Como consecuencia de la misma, dos trabajadores del sexo "han sido penalizados con sendas multas de 1.500 euros", lo que Pardo considera un castigo "muy alto" para una problemática "tan pequeña".

Y es que, precisó, las prostitutas se colocan en la pedanía murciana de Cabezo de Torres, en el campo, por lo que "no hay ningún tipo de vecino que pueda tener a las criaturas que las vea".

En este sentido, ha dicho tener confianza en mantener una reunión con el alcalde de Santomera, José María Sánchez, con el fin de alcanzar una solución "más razonable". Además, Pardo espera que otros ayuntamientos, antes de tomar la decisión, "convoque por lo menos tanto a las entidades que trabajamos con las prostitutas como a las propias prostituas para poder solucionar los problemas y no se haga a golpe de normativa".

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