La Universidad Loyola Andalucía, la primera de carácter privado de la comunidad y que está promovida por la Compañía de Jesús con la intención de completar de presencia académica que la orden tiene en España, prevé comenzar a impartir sus Grados y Postgrados oficiales en sus sedes de Sevilla y Córdoba a partir del curso 2013-2014.

Así lo ha explicado este jueves en un encuentro informativo con los medios de comunicación el director de ETEA, Gabriel Pérez Alcalá, quien ha insistido en que este proyecto pretende "dar esperanza" a la sociedad andaluza en un "panorama tan árido" como el actual. De hecho, según ha destacado, la puesta en marcha de la Universidad Loyola creará unos 300 empleos directos de alta cualificación (investigadores) e invertirá en la comunidad entre 35 y 40 millones de euros en la próxima década, de los cuales, un 25 por ciento aproximadamente recaerá en la capital cordobesa y el 75 restante, en la hispalense.

Para el curso 2013-2014, los jesuitas esperan contar ya con todos los permisos administrativos y políticos necesarios para poder impartir de forma oficial Grados y Postgrados que, fundamentalmente, se centrarán en ámbitos relacionados con la empresa, la economía, el derecho, las ciencias políticas y sociales, la comunicación, la educación y la ingeniería.

Estos permisos son que el Parlamento de Andalucía apruebe la Ley de Reconocimiento de la Universidad Loyola y que la Junta dé luz verde al Decreto de Inicio de Actividades de la misma. Paralelamente, la Fundación Universidad Loyola Andalucía, creada el pasado mes de junio para ir dando forma al proyecto, trabajará para crear sus propios centros y para conseguir la homologación de los títulos oficiales, ya totalmente adaptados al Espacio Europeo de Educación Superior.

Según Pérez Alcalá, estos trámites pueden tardar alrededor de un par de años pero, dada la "magnífica aceptación" que el proyecto está teniendo por parte del Gobierno andaluz, espera que la Universidad Loyola esté a pleno rendimiento en 2013. Tal y como ha explicado, los jesuitas ya han hablado con PSOE y PP, de los que tiene su aprobación, y la semana que viene entablará una reunión con IULV-CA. También cuenta, ha dicho, con el visto bueno de los agentes sociales y empresariales de la comunidad, entre ellos, el del Consejo Económico y Social.

Formar a los futuros líderes

Uno de los objetivos principales de esta Universidad privada es, además de completar el mapa académico de Andalucía y promover la internacionalización del conocimiento, el de fomentar la investigación de alta calidad para encontrar a los "líderes" del futuro más próximo.

"A los líderes del futuro de la comunicación, de la política o de la ingeniería queremos formarlos nosotros porque esos liderazgos son los que van a hacer avanzar la sociedad", recalca Pérez Alcalá. Para ello, según ha señalado el responsable de investigación en ETEA, Carlos García Alonso, es necesario incorporar, crear y retener a los "talentos" en su proyecto.

Y todo, han explicado, para "formar a los mejores para el mundo, no a los mejores del mundo". Es decir, que la Universidad Loyola está pensando ya "en la post-crisis, no en la crisis" y los futuros profesionales que la sociedad va a necesitar cuando este período termine.

Con este nuevo paradigma, el presidente de ETEA, Ildefonso Camacho, ha insistido en que será fundamental la apuesta por la investigación y la imbricación con la empresa. De hecho, de este proyecto ya forman parte empresas como Abengoa, que ha cedido "hasta que sea necesario" dos edificios de su campus de Palmas Altas como sede para esta Universidad y cuyo presidente, Felipe Benjumea, es miembro del patronato de la Fundación Universitaria Loyola.

Además, según ha informado Pérez Alcalá, también han accedido a formar parte del Consejo de Cooperación Universidad- Sociedad de la Loyola el presidente de Ebro-Puleva, Antonio Hernández; el presidente de la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA), Santiago Herrero; el presidente de Cajasol, Antonio Pulido; la directora de Finanzas de Microsoft, Ana Plazas, o el presidente de Iberia, Antonio Vázquez.

Atraer al alumnado que estudia en madrid

La puesta en marcha de la Universidad Loyola tendrá también consecuencias en el mapa académico de la comunidad andaluza. No sólo porque se constituya la primera y única universidad privada, sino porque ofrecerá Grados y Postgrados que ya se imparten en las provincias de Sevilla y Córdoba, entre otras.

Sin embargo, Pérez Alcalá señala que los efectos de su implantación en Andalucía no será tanto la "pérdida" de alumnos de estas universidades públicas —Loyola prevé incorporar a unos 5.500 alumnos— como la de las privadas de Madrid. "Sabemos que de Andalucía hay miles de estudiantes que se van a Madrid a estudiar a las privadas, y no venimos a competir con las universidades públicas de Andalucía, sino con las privadas de Madrid", apostilla. Los precios de los Grados y Postgrados, además, estarán en "la parte media-baja de la tabla española", asegura. Es decir, sobre los 6.000 euros por año para un título de Grado, y unos 12.000 para el de especialización.

Para hacer frente a esta "demanda", Loyola deberá contar, aparte del Campus que ya tiene en Córdoba, con unas instalaciones de "unos 35.000 o 40.000 metros cuadrados bajo techo, más instalaciones deportivas" en Sevilla. Por el momento, no cuenta con ellas (sólo con la cesión de los dos mencionados edificios de Abengoa) pero ya ha iniciado conversaciones con el Ayuntamiento de Sevilla y los de "alrededores" para buscar una posible y futura ubicación en la ciudad.

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