Las continuas precipitaciones registradas sobre todo en la mitad septentrional de la Comunidad foral la semana comprendida entre el 26 de noviembre y el 2 de diciembre han dificultado el inicio masivo de la aplicación de herbicidas en los cultivos cerealistas debido a la presencia de suelos pesados.

En la Ribera, las lluvias no han sido tan significativas por lo que la actividad en los regadíos ha seguido su rutina habitual de esta época, si bien las heladas registradas durante esta semana pueden pasar factura en cultivos como el olivo y la alcachofa, según datos incluidos en el informe semanal sobre la situación del campo, elaborado por el Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente.

La presencia de suelos pesados impide completar de manera definitiva la siembra de cereales como el trigo, la avena y la cebada, si bien la superficie que queda por sembrar es prácticamente anecdótica.

Así pues, en cuanto se pueda realizar dicha labor con garantías se procederá a la siembra de variedades tardías de trigo y sobre todo de cebada. Respecto a parcelas ya sembradas, las nascencias están siendo buenas y según zonas nos encontramos con fenologías desde dos hojas hasta ahijamiento en Pirineos, Cuenca de Pamplona y siembras tempranas de Navarra Media y Tierra Estella, mientras que en la Ribera los cultivos están más atrasados y se sitúan entre una y tres hojas desplegadas.

La llegada del frío ralentizará el crecimiento vegetativo de la parte aérea de la planta en detrimento del desarrollo radicular, el cual es muy importante sobre todo ante posibles deficiencias hídricas en fenologías más avanzadas.

En cuanto a tratamientos, en las zonas de Pirineos, Cuenca de Pamplona y zonas frescas de Navarra Media y Tierra Estella se espera con impaciencia al cese de las precipitaciones y el drenaje de los suelos para poder acceder a las parcelas sin provocar daños por las rodadas y proceder a la aplicación de herbicidas llamados comúnmente de invierno o baratos, y hacer frente a la masiva presencia de malas hierbas en los cultivos.

En Navarra Media y Ribera los suelos están más sanos por lo que ya se han iniciado aplicaciones de herbicidas (Isoproturón principalmente). Se espera un año complicado en la lucha contra las malas hierbas debido a la alta infestación de plantas no deseadas en parcela.

Las bajas temperaturas y fuertes heladas registradas durante esta semana han afectado seriamente a cultivos como la alcachofa, donde los capítulos de esta floración de otoño se han visto seriamente dañados. En próximas fechas se podrá evaluar el alcance de los daños, tanto en los capítulos como en las plantas, aunque las expectativas de contar con alcachofa fresca de Tudela en las próximas semanas no son buenas.

Respecto a las crucíferas, se intensifica la recolección tanto de bróculi como de coliflor para hacer frente a la demanda existente, tanto para fresco como para congelado, donde hay que reseñar el retraso fenológico generalizado que arrastran los cultivos y que está provocando un desajuste en la producción y programación realizado por las industrias.

Otro cultivo que va incrementando su corte y recolección es el cardo, del que las industrias comienzan a demandar, tanto para conserva como para la congelación, a la vez que la demanda para su consumo en fresco también aumenta por estas fechas.

Continúa la recolección de maíz grano por toda la Comunidad Foral con rendimientos dentro de lo normal y con humedades que descienden poco a poco. De momento se mantiene el buen precio de mercado. En invernaderos, va finalizando la recolección de tomate mediante cultivo hidropónico en los invernaderos calefactados.

Se extiende la poda de la viña y otros frutales

Respecto a los frutales, se intensifica y generaliza la campaña de recolección de aceituna, donde las heladas de esta semana no han sido bien recibidas y habrá que ver en próximas fechas si han llegado a influir negativamente en la calidad del aceite. Mientras, se extiende la poda tanto de viña como de frutales que se prolongará a lo largo de todo el invierno.

Los cultivos de habas caballares y colza de zonas de Pirineos, Cuenca de Pamplona, Navarra Media y Tierra Estella, de momento, aguantan las heladas que se están registrando. Las colzas presentan cierto retraso fenológico y muchas de ellas no han llegado a estadío de roseta (5 o más hojas verdaderas desplegadas), fenología adecuada para hacer frente a bajas temperaturas. Así pues, de prolongarse esta ola de frío polar se pueden registrar daños en plantas con fenologías más atrasadas.

En cuanto al guisante proteaginoso y vezas de la Cuenca de Pamplona y Navarra Media, se va completando la siembra y la nascencia está siendo buena. También se espera un aumento de la superficie dedicada a estos cultivos.

Respecto a las praderas, y más concretamente al ray-grass italiano, sembradas con posterioridad a la recolección de maíz en zonas de Los Valles, Sakana o Baztan presentan nascencias homogéneas con fenologías de 3 hojas en parcelas más atrasadas, y en pleno ahijamiento (de uno a tres hijuelos) con desarrollos entre los 10 y 15 centímetros en parcelas sembradas en la segunda quincena de septiembre.

Respecto a la ganadería, los ganaderos de ovino principalmente se encuentran ante uno de los periodos más intensos del año, en pleno periodo de parición e inicio de lactación con el fin de hacer frente a la fuerte demanda de cordero en próximas fechas.

La mala meteorología ha obligado a estabular a casi toda la cabaña pecuaria por lo que se intensifica las labores de gestión en las explotaciones tanto desde el punto de vista alimentario como en la gestión de los residuos.

Meteorología de la semana

El periodo comprendido entre el 26 de noviembre y el 2 de diciembre se ha caracterizado por la llegada de una ola de frío polar que ha provocado un descenso generalizado de las temperaturas registrándose valores termométricos inferiores a los propios de esta época, precipitaciones débiles con presencia de nieve en prácticamente toda la Comunidad Foral y predominio de vientos de componente norte.

La entrada de una ola de frío procedente del ártico adelantó la llegada del invierno dejando heladas generalizadas en toda la geografía navarra durante varias jornadas, destacando negativamente la registrada en la madrugada del día 29 con valores en torno a los dos grados bajo cero en la vertiente cantábrica, entre los 3 y 7 grados bajo cero en el resto de la Comunidad, salvo en Pirineos y zonas de montaña donde los termómetros se situaron entre los 10 y 20 grados bajo cero.

Consulta aquí más noticias de Navarra.