Lapido
Imagen de José Ignacio Lapido. Archivo

José Ignacio Lapido, guitarrista y compositor de los desaparecidos 091 y autor de una carrera en solitario que nació a finales de los 90's, está de vuelta, para deleite de sus abnegados fans, con sus constantes intactas y su espíritu indomable. Un acercamiento prejuicioso a De Sombras Y Sueños, su flamante álbum, sexto sin el grupo de su vida, podría descolocar al oyente más purista por el cariz mediático y popular de algunos de los colaboradores que intervienen, como Quique González, Miguel Ríos o Eva Amaral. Una sola escucha atenta, no obstante, espanta fantasmas: la personalidad del granadino es tan apabullante que las reduce a anécdotas, a puntuales homenajes y guiños, a pasillo y aplausos para el triunfador.

Lejos queda la incendiaria furia de 091... también la amenaza de la domesticaciónLas trece canciones que integran el disco navegan por las caústicas y turbias aguas que caracterizan la obra de Lapido, prometedoramente iniciada con Luz De Ciudades En Llamas, certeramente rematada hasta hace poco con Cartografía, en 2008. Entre medias, ni un paso en falso, un buen puñado de temas memorables, dos aldabonazos muy notables como Ladridos Del Perro Mágico o Música Celestial y uno de los mejores discos compuestos en este país en toda su historia como En Otro Tiempo, En Otro Lugar. Ahora, sobreviviendo a la incomprensión generalizada de la industria musical, que en el colmo de lo delirante le impulsó a autogestionarse precisamente a partir de citada obra cumbre, el creador de Largo De Contar mantiene su discurso reflexivo, cínico, atormentado.

Tampoco escasean, como siempre, los personajes al filo de la navaja, los antihéroes extraviados en su mundo de anhelos y ensoñaciones. Un trovador infravalorado como él, cantando a perdedores, lamentado sus sueños frustrados. De Sombras Y Sueños, resulta difícil bautizar un disco con mayor precisión. Él asegura que surgió por azar, que no lo tenía previsto, que se le ocurrió en el último segundo. Cosas de genios, supongamos.

En lo estrictamente musical, y pese a alguna demostración de músculo como Sueños Que Dejamos Ir o Lo Creas O No, Lapido parece sentirse cada vez más cómodo en el medio tiempo para dar rienda suelta a sus lamentos y aguijonazos. Lejos queda la incendiaria furia del repertorio de 091, algo lejos el nervio que dominaban muchas de sus composiciones primerizas en solitario, pero más lejos aún hay que situar a la amenaza de la domesticación o autocomplacencia, tan temida por algunos. Lapido resta decibelios pero suma matices y hondura, sabiduría y poso. Pocas veces un concepto tan bajo sospecha como 'medio tiempo' queda tan dignificado como en las canciones de este hombre. Y aporta, además, una de las canciones más conmovedoras del año, como Antes De Morir De Pena, fantasmagórico retrato de una relación sentimental que se pudre y que reúne todas las virtudes de un compositor en absoluto estado de gracia, bien sea escribiendo, ya sea rasgando su guitarra, siempre saltando obstáculos.

¿Cansado?

El oyente más susceptible, quizá, puede olfatear la rendición de Lapido, la toalla en la lona con Cansado, una letra que supura cierto hastío, cierto desencanto hacia su propia obra, hacia su sombra eterna. Nuestro protagonista, al hilo de un posible punto y final tras tres décadas de trayectoria, ni confirma ni descarta, aunque cuesta concebir a un poeta sin su catarsis, sin su periódica dosis cada pocos años. Tampoco a un país como el nuestro con una de sus mentes más lúcidas en el ostracismo. Por el momento, y tras la apoteosis de 2008 en su gira española, donde estuvo superlativo, Lapido anuncia varias fechas en la península, con la colaboración de Gnews Comunicación. Inmejorable oportunidad para llevarle en volandas, para apuntarle con los focos.

Málaga, el jueves 9 de diciembre, acogerá la primera actuación, en el Centro Cultural De La Diputación Provincial. Otras siete ciudades son las afortunadas: Madrid (viernes 10 de diciembre, El Sol), Granada (viernes 17 de diciembre, Teatro Isidoro Máiquez), Barcelona (viernes 14 de enero, Sala Sidecar), Zaragoza (sábado 15 de enero, La Casa Del Loco), Sevilla (miércoles 26 de enero, Teatro Central), Murcia (viernes 28 de enero, Sala 12 Y Medio), y Valencia (viernes 18 de febrero, Wah Wah).