El Centro Canario Nacionalista (CCN) ha acusado al alcalde socialista de Valle Gran Rey (La Gomera), Ruymán García, de 'traicionar' a unos 600 vecinos del municipio cuyas viviendas —entre 50 y 100— ha dejado fuera del Plan General de Ordenación (PGO), poniéndolas en riesgo de ser derribadas por estar afectadas por el nuevo deslinde marítimo terrestre que impone la Ley de Costas de 1988.

Así se ha dado a conocer en una rueda de prensa en la que intervinieron el presidente regional del CCN, Ignacio González; el presidente del CCN en La Gomera, Pedro Medina, y el abogado José Luis Langa, letrado que instruye la causa y que está presentando alegaciones contra el Plan General de Ordenación (PGO) de Valle Gran Rey y contra el deslinde marítimo.

Ignacio González ha explicado que en el año 1973 fue aprobado el Plan Parcial de la zona Litoral de Valle Gran Rey, el cual contemplaba que la servidumbre de protección era de 20 metros, de tal manera que las viviendas que ahora están afectadas por la Ley de Costas se encontraban en zona declarada como urbana. Sin embargo, en febrero de este año el Ayuntamiento procedió a la modificación de dicho Plan, pasando la servidumbre de protección de 20 a 100 metros, por lo que los inmuebles volvían a verse afectados por la normativa estatal, con el consiguiente riesgo de ser derribadas por invadir el espacio marítimo terrestre, y a pesar de tratarse de un núcleo urbano establecido con anterioridad a la aprobación de la Ley de Costas.

Se da la circunstancia, agregó el líder centrista, de que existen sentencias "firmes" de los tribunales que dan legitimidad a los 20 metros de zona de protección que estableció las normas subsidiarias en el frente de playa de Valle Gran Rey, particularmente en el Recurso 15/1993, seguido a instancia de la Administración General del Estado contra la Comunidad Autónoma de Canarias y el Ayuntamiento de Valle Gran Rey, mediante el cual se impugnaban dichas normas subsidiarias por no incluir los 100 metros a que se refiere el artículo 23 de la Ley de Costas.

Pese a ello, tal y como ha recalcado González, el alcalde ha decidido "volver para atrás, dejando fuera de ordenación todas las viviendas de la zona litoral de Valle Gran Rey al dar por bueno el deslinde que tumbó en los tribunales". "Eso se llama traición, por lo que el alcalde Ruymán García tiene dos títulos honoríficos: tránsfuga y traidor porque esto es alta traición a los vecinos afectados".

"doble moral"

Entretanto, el abogado José Luis Langa ha criticado la "doble moral" del alcalde, toda vez que "si bien ofreció a los vecinos los servicios de un abogado para redactar las alegaciones a raíz del nuevo deslinde, ocultó que había un plan de ordenación que, de no alegarse, dejaba a unos 600 vecinos sin sus viviendas".

El alcalde, según relató el letrado, se comprometió en una reunión a incluir las viviendas afectadas en el Plan General de Ordenación —que ahora se encuentra en exposición pública— siempre y cuando los vecinos presentasen las correspondientes alegaciones antes de finales de año. En caso de que el alcalde no cumpla con su compromiso, advirtió el abogado, "tendrá 200, 300 ó 1.000 ciudadanos frente al Ayuntamiento para recordarle que ha incumplido con su palabra, con el consiguiente efecto que esto tendrá en los próximos comicios".

Por último, el presidente del Comité Insular del CCN, Pedro Medina, también ha pedido al Cabildo de La Gomera, presidido por el socialista Casimiro Curbelo, que "se moje", por lo que ha presentado una moción para que se trate la situación de los vecinos de Valle Gran Rey en el próximo pleno que tendrá lugar en el mes de diciembre.