Así se desprende de la llamada que hizo a la Comisaría de la Policía Nacional en Salamanca minutos después de las 05.00 horas del 7 de agosto de 2008 desde el lugar de los hechos y cuya grabación fue reproducida hoy durante el juicio.

La comunicación que mantuvo con los agentes se prolongó durante más de media hora porque las dotaciones que se acercaron a la zona no encontraban el coche, que se encontraba en un camino "recóndito" cercano a la depuradora de Salamanca, en el término municipal de Villamayor de la Armuña.

En esa llamada el joven comenzó diciendo: "he tenido un problema, he tenido un percance". Instantes después, dijo:"la he matado, yo me hago responsable" y ya comentó que la discusión se había iniciado por "mentiras" y la posible relación de su ex novia con otros chicos.

Durante la interlocución aseguró que no la había querido matar, que se le "nubló la vista", que "fue todo muy rápido" y que había utilizado un arma blanca que "siempre estaba en el coche".

Al principio, los agentes le indicaron que no se moviera del lugar de los hechos, al tiempo que le preguntaban la ubicación correcta en la que estaba, pero como no daban con su paradero, incluso después de pedirles que diera las luces del coche, le pidieron que saliera al camino andando, al encuentro de los guardias civiles que se habían desplazado en un primer momento.

Según testificaron hasta cuatro miembros de los Cuerpos de Seguridad del Estado, Policía Nacional y Guardia Civil, que fueron los que le atendieron por teléfono y los que dieron con él en Villamayor de la Armuña, el arma que utilizó era de doble filo y catalogada como "ilegal" .

La Audiencia Provincial de Salamanca acoge el juicio contra V.M.G.P, quien tenía 19 años en el momento del apuñalamiento, la víctima entonces tenía 18 años.

La Fiscalía pide inicialmente 16 años de prisión por asesinato con alevosía y un año más por tenencia ilícita de armas. La acusación particular solicita 20 años por asesinato y otros dos por la posesión de la navaja.

Por su parte, la defensa pide por dos años de prisión por homicidio imprudente y delito de lesiones. El abogado de V.M.G.P. defiende que su cliente no trato de matar a la víctima y que hubo circunstancias atenuantes, habló de crimen "pasional" y de que sufre disfunción cerebral con varios casos de brotes de naturaleza epiléptica en su familia.

Consulta aquí más noticias de Salamanca.