La Policía Nacional ha detenido a tres personas de una misma familia en Pamplona acusadas de tráfico de drogas por vender 'speedball' (dosis de heroína con una pequeña cantidad cocaína), en su domicilio de la calle Garde de la capital navarra.

Se trata de una mujer de 40 años, que contaba con numerosos antecedentes policiales; su hijo, de 20 años, que se encargaba de vender la droga, y la abuela de éste, una mujer de 72 años que ayudaba a mantener la actividad criminal guardando parte de la droga en su domicilio.

Según ha informado la Policía Nacional a través de un comunicado, las detenciones se han producido como consecuencia de las investigaciones que se están llevando a cabo para la erradicación de puntos negros de venta de droga en Pamplona y su comarca.

Así, durante el mes de octubre se detectó en la calle Garde, del barrio pamplonés de la Rochapea, un aumento en la afluencia de drogodependientes que acudían a las cercanías de varios portales.

Además, gracias a la llamada de un vecino que alertó de la presencia de personas inyectándose sustancias estupefacientes en un recinto cercano, se detectó que la droga podría estar vendiéndose en uno de los portales situados junto a la esquina de Garde con Tomás de Burgui.

Según las investigaciones policiales, desde el domicilio investigado, una mujer de 40 años, identificada como L.E.H., con numerosos antecedentes por tráfico de drogas, estaba vendiendo dosis de 'speedball', una peligrosa mezcla de dos potentes drogas, cocaína y heroína, a clientes habituales con los que quedaba diariamente para suministrarles la sustancia ilícita.

Asimismo, la detenida incluso se desplazaba a diferentes lugares de Pamplona a llevar la droga "a domicilio", previo pago de una cantidad convenida.

Por su parte, su hijo, de 20 años, identificado como T.H., con antecedentes por diferentes delitos, ayudaba a su madre en la actividad ilegal de venta de drogas llevando dosis desde la vivienda a sitios cercanos al domicilio previamente acordados; mientras que F.H.M., de 72 años, madre y abuela, respectivamente, de los otros dos detenidos, ayudaba a mantener la actividad criminal guardando parte de la droga en su vivienda la cual está sita en un portal aledaño al de su hija.

Durante la investigación se intervinieron diferentes cantidades de estupefacientes y en los registros domiciliarios practicados fueron halladas cantidades de dinero en metálico y una balanza electrónica de precisión. En el lugar fueron intervenidos también bienes procedentes de la venta de ilícita de drogas, como varios teléfonos móviles, una televisión de grandes dimensiones y un ordenador portátil.

Consulta aquí más noticias de Navarra.