Efectivos del Seprona y de la Consejería de Medio Ambiente y Desarrollo Rural de Castilla-La Mancha continúan investigando en la zona del embalse, donde el pasado viernes se encontraron más de cien cadáveres de aves, cifra que ha ido aumentando en los últimos días.

Asimismo, se espera que el resultado de los análisis encargados el pasado viernes confirme si las muertes responden a la ingestión de algún producto tóxico o a una infección bacteriana.

Para ello, el Instituto de Recursos Cinegéticos de la Universidad de Castilla-La Mancha está practicando un análisis toxicológico y el Centro de Estudios de Rapaces Ibéricas de Sevilleja de la Jara otro de carácter orgánico.

El Gobierno regional ha descartado que la causa de los fallecimiento esté en el agua del embalse
De momento, el Gobierno regional ha descartado que la causa de los fallecimiento esté en el agua del embalse y que los cadáveres hayan podido contaminar el agua, puesto que ningún otro animal que vive en el pantano o en su entorno se ha visto afectado.

A pesar de ello, el alcalde de Torrenueva, José Luis Plaza, ha prohibido el consumo de agua del embalse -que nutre parcialmente a varios municipios del Campo de Montiel y en exclusiva a Castellar de Santiago-, por lo que ambas localidades se abastecerán de los pozos de Torrenueva hasta que se aclare la causa de los fallecimientos.

 Tanto Plaza como el alcalde de Castellar de Santiago, Antonio Parrilla, indicaron que la muerte de las aves puede responder a la ingestión de productos tóxicos en el vertedero de Valdepeñas, hipótesis que no ha sido confirmada por el Gobierno regional.