Los etarras de la T-4 mantienen que fueron torturados y amenazados de muerte
Igor Portu y Mattin Sarasola de espaldas durante el juicio que mantuvieron en la Audiencia Nacional. EFE

Los forenses del equipo del Instituto de Medicina Legal de Guipúzcoa que elaboraron un informe sobre las lesiones de Portu y Sarasola han opinado este miércoles que las heridas más graves de los etarras no son compatibles con la versión ofrecida por los guardias civiles que los detuvieron.

El experto ha señalado que sus lesiones son "compatibles" con su relato de malos tratos Durante el primer día del juicio por torturas que se sigue en su contra en la Sección Primera de la Audiencia de Guipúzcoa, los agentes sugirieron que las heridas de ambos etarras eran consecuencia de su enérgica detención ya que intentaron escapar y tuvieron que ser reducidos con violencia.

Por el contrario, los dos terroristas, autores del atentado contra la T4 de Barajas, mantuvieron este martes que fueron torturados en un paraje forestal cercano a Arrasate (Guipúzcoa), localidad en la que fueron detenidos el 6 de enero de 2008, y golpeados en los traslados a distintos lugares a los que fueron conducidos después de su arresto.

En la tercera jornada de este juicio que tiene lugar este miércoles, el portavoz de los forenses del Instituto de Medicina Legal de Guipúzcoa ha detallado con minuciosidad las diferentes lesiones que presentaban ambos etarras, centrándose especialmente en la fractura múltiple de la novena costilla izquierda y la cabeza de la décima que presentaba Portu.

La forense que le atendió quedó "impresionada" por el estado en el que se encontraba el etarra Portu El especialista ha precisado que esta lesión era de "riesgo vital" para el terrorista si no hubiera recibido tratamiento médico "urgente" y ha añadido que la forense que le trató en aquel momento quedó "impresionada" por el estado en el que se encontraba el etarra. El experto ha señalado asimismo que las lesiones de mayor gravedad de ambos terroristas son "compatibles" con su relato de malos tratos.

El juicio continuó con las declaraciones de otros dos médicos forenses de parte, que testificaron a propuesta de las defensas, quienes mantuvieron que las lesiones de los terroristas tuvieron lugar en "una unidad de acto" y discreparon del informe de sus colegas del Instituto de Medicina Legal de Guipúzcoa.