Carlos Cuadros sustituirá a Ignasi Guardans al frente del Instituto de Cinematografía

  • Se cree que este nombramiento reforzará la relación entre el Ministerio de Cultura y las entidades de gestión.
  • Cuadros fue director de la Academia de Cine cuando la ministra Ángeles González-Sinde presidía la institución.
  • "Mi intención no es desmontar nada".
Imagen de archivo de Carlos Cuadros.
Imagen de archivo de Carlos Cuadros.
EFE

El actual director de la Academia de Cine, Carlos Cuadros, ha sustituido a Ignasi Guardansal frente del Instituto de Cinematografía y Artes Audiovisuales. El relevo se ha producido tras la primera reunión del Consejo de Ministros del nuevo gabinete del presidente José Luis Rodríguez Zapatero y a propuesta de la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde,

González-Sinde ya había depositado su confianza en Cuadros al nombrarlo director de la Academia cuando ella era presidenta de esta institución.

El relevo se produce un día después de la sentencia del Tribunal de Luxemburgo en contra de la aplicación indiscriminada del canon digital en España y supone un espaldarazo a la relación entre el Ministerio de Cultura y las entidades de gestión, ya que Cuadros fue jefe del área de Artes Escénicas y Audiovisuales en la Fundación Autor (vinculada con SGAE) y gerente de Fundación Aisge (Artistas, interpretes, sociedad de gestión).

Cuadros, nacido en Cazorla (Jaén), se licenció en Arte Dramático por la RESAD y en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense, además de diplomado en Dirección de Empresas Audiovisuales por el Instituto de Empresa.

Su experiencia como gestor cultural se ha desarrollado también en la Fundación Instituto Internacional del Teatro del Mediterráneo y ha trabajado, asimismo, como periodista especializado en la sección de cultura en diversos medios de comunicación, como el diario La Información de Madrid, la revista Época y medios especializados, como Primer Acto, El Público y Escena.

"Mi intención no es desmontar nada"

El flamante director ha explicado su voluntad continuista: "Mi intención no es desmontar nada, en absoluto", puesto que "el camino está perfectamente marcado por la ministra de Cultura", ha asegurado.

Trabajo va a tener. "No creo que haya quedado nada desatendido, simplemente la cantidad de trabajo que hay es ingente. Hay muchas cosa por revisar y complementar, pero vengo de familia trabajadora y estoy encantado con todo el trabajo que tengo por hacer", reconoce.

Tras un Guardans polémico, mediático e infatigable, llega un hombre que cambia las formas pero no el fondo del trabajo de su antecesor. "El último año y medio, aunque no he querido crear un personaje público, he defendido en privado muchísimo la tarea de gestión de Guardans", ha explicado.

Efectivamente, los que le conocen alaban su discreción y su precisión técnica. "Soy un hombre de despacho, pero ahora me toca asumir una parte representativa muy importante y estaré en los lugares en que tenga que estar", reconoce.

El reto: la ley de Cine

Cuadros tendrá que estar, desde luego, en la siempre espinosa cuestión de la Ley del Cine. "Aún le queda camino. Como todas las leyes y normas tiene un largo proceso y es una ley muy joven", explica, y seguirá el camino de Guardans, quien empezó "una renovación muy profunda y muy definida" del entramado legal del cine español.

Sobre su trayectoria centrada en las entidades de gestión -en Fundación Autor y Fundación Aisge-, Cuadros se defiende.

"Las entidades de gestión han sido mi lugar de formación y en ellas he tenido la oportunidad de hacer muchas cosas. Estaba en la parte de las fundaciones, que se centraban en la actividad promocional de la cultura, y fue todo un lujo trabajar allí", explica.

Como González-Sinde, Cuadros considera el vendaval tecnológico que afecta al cine "una época de transición y cambio que puede ser una oportunidad", aunque reconoce que en España toca ponerse a la altura de Europa, especialmente en la cuestión de digitalización de salas y soportes. "Vamos un pelín retrasados", asume.

Después de la sentencia del Tribunal de Luxemburgo que señala la incompatibilidad del canon digital con las leyes europeas, afirma: "Me creo el modelo de gestión colectiva de los derechos, y es algo en lo que la ministra también tiene una línea muy clara: fomentar el desarrollo de internet y la oportunidad que ofrece a la cultura, pero respetando los derechos de quienes la hacen posible".

Mostrar comentarios

Códigos Descuento