El Instituto Marqués de Barcelona ha iniciado un programa que permite que los embriones sobrantes de los procedimientos de fertilización - y que luego se destinarían a las investigaciones científicas con células madre - sean implantados en el útero de mujeres receptoras.

En España, hay decenas de miles de embriones congelados y ahora el Gobierno ha aprobado que los científicos los utilicen en sus investigaciones.

Muchos científicos consideran que las investigaciones con células madre - células maestras que tienen el potencial de transformarse en cualquier tipo de tejido humano - podrían proporcionar la cura para muchas enfermedades, como la de Alzheimer.

La clínica de Barcelona informó de que las parejas que han perdido un hijo, así como las que tienen problemas de fertilidad, personas solteras y mujeres lesbianas están entre los que han decidido optar por la implantación de un embrión.

Sin embargo, también hay mujeres que quieren impedir que los embriones congelados se usen en investigaciones científicas.

'Son parejas que ya tienen hijos y que por razones éticas se plantean esta nueva forma de paternidad, para dar salida a un embrión sobrante y evitar su instrumentalización con fines de investigación', expresó en un comunicado Olga Serra, directora del programa.

Las parejas infértiles pueden recibir embriones de otras parejas, pero tienden a pedir embriones que tengan ciertas características, como el color del cabello o la raza.

La clínica informó de que alrededor de un tercio de las personas que han mostrado interés en la adopción de embriones no son españolas, sino que proceden en su mayoría de Portugal, Francia e Italia.

Los opositores a los estudios con células madre, principalmente la Iglesia, alegan que destruir un embrión humano es una práctica carente de ética.*.