¿Cómo se le ocurrió proyectar cine sobre el Laredo?

Es un proyecto que llevo barajando muchos años. La idea responde a una necesidad de enseñar lo que es Andalucía. Es algo que ya se ha hecho en grandes ciudades del mundo. En Nueva York hay una en Times Square; también en Londres, Tokio...

¿Le ha sentado mal la oposición que se ha encontrado?

No, muy bien. La verdad es que estoy muy orgulloso de que nadie haya puesto en tela de juicio ni mi profesionalidad ni mi trayectoria.

Luego entiende que no haya gustado a todo el mundo...

Sí, tienen su parte de razón. Reconozco que el Laredo, un edificio protegido, puede no ser el sitio más idóneo.

¿La incomprensión es el principal obstáculo para un productor de cine y de ideas?

Lo peor es la desconfianza del mundo financiero (cajas y bancos) hacia este mundo de lo audiovisual. Me han llegado a decir que mejor invierta mi dinero en comprar casas en los Remedios.

¿Después de la pantalla, qué?

Estamos preparando una nueva serie, Andalucía es historia. Un nuevo formato, atractivo, para que a los andaluces les apetezca ver 250 hechos históricos de Andalucía, de la prehistoria a hoy.