Personal de la institución humanitaria atendió en el propio muelle, situado en el municipio turístico de Mogán, a los inmigrantes, ninguno de los cuales, según destacaron las fuentes, presentaba problemas de salud dignos de reseñar, al margen del malestar y las dolencias intrínsecas de su viaje en una pequeña barca donde iban amontonados.

En consecuencia, tras haber tomado tierra en torno a las ocho y media de la mañana, hora canaria, todos los miembros de la expedición, custodiados por la Guardia Civil, aguardan ahora el preceptivo traslado previo a su puesta a disposición de la Policía Nacional, competente para tramitar su repatriación de acuerdo a lo previsto en la Ley de Extranjería.

La de hoy es la octava patera que arriba a Canarias desde la noche del pasado domingo, en una semana donde el saldo de inmigrantes detenidos se aproxima a los 250, 26 de ellos llegados al poco habitual destino de la isla de Tenerife y otros 38 rescatados a una veintena de millas de Fuerteventura después de pasar dos noches de viaje y pedir auxilio al quedar a la deriva por rotura del motor.