Funcionarios del Centro Penitenciario de Zuera (Zaragoza) han encontrado hoy ahorcado en su celda al marroquí Mustafá Zanibar, quien fue acusado por el juez Baltasar Garzón de presuntas actividades terroristas en la denominada Operación Nova, que detuvo a varios islamistas que tenían entre otros objetivos atentar contra la Audiencia Nacional.

El cadáver fue descubierto sobre las 14,00 horas. Un funcionario
acudió a la celda de Zanibar para llevarle la comida y, al no verlo a primera vista, entró en el interior.Fue entonces cuando el trabajador encontró al recluso colgado de la ducha con su propio cinturón.

Al lugar acudieron inmediatamente los servicios médicos, pero cuando llegaron, Mustafá Zanibar ya había muerto.

El director del Centro Penitenciario de Zuera avisó al juez de guardia para el levantamiento del cadáver. La Dirección General de Instituciones Penitenciarias ha abierto una investigación sobre los hechos.

Zanibar se encontraba recluido en una celda de aislamiento de la prisión de Zuera, donde ingresó el pasado 25 de noviembre. El marroquí cumplía condena de 29 años por quemar vivo a un compatriota suyo en la localidad almeriense de El Ejido. En 1994 ingresó en la cárcel de A Lama (Pontevedra) y después pasó a la de Nanclares.