La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, ha inaugurado este miércoles el Programa de Actuación Integrada (PAI) del barrio de Patraix en un acto en el que ha sido increpada por una decena de vecinos con gritos y pitidos que han ido interrumpiendo el discurso pronunciado por la primera edil.

Barberá ha acudido a Patraix arropada por parte de su equipo de gobierno y también ha recibido el aplauso y los gritos de ánimo de vecinos congregados y militantes del partido, que han respondido así a los que increpaban a la primera edil y lanzaban reivindicaciones como el traslado de la subestación, el cierre de la Clínica del Consuelo o la apertura de nuevos centros educativos en el barrio.

"Nos lo habían avisado, nos lo habían dicho, sabemos quienes han venido, qué relación tienen vecinal o con el Partido Socialista; está absolutamente organizado el tema para reventar cada acto que yo haga en la calle", lo que es "una clara evidencia de la impotencia electoral del Partido Socialista", ha aseverado Barberá.

La alcaldesa ha señalado que es "increíble que traer 32 millones de inversión sea motivo de protesta". "La izquierda de esta ciudad no quiere progresar, no quiere cosas buenas, no quiere inversión, no quiere zonas verdes, el Partido Socialista quiere quedarse estancado, quiere que Valencia esté estancada, y no lo van a conseguir".

Ha advertido de que a pesar del "momento tan difícil económicamente, que ha necesitado de enormes esfuerzos por parte de las empresas que han llevado adelante" la urbanización de Patraix, "a pesar de todas la dificultades económicas en las que nos ha metido el gobierno socialista, no nos van a parar, no nos va a parar Zapatero".

Posteriormente, en declaraciones a los medios de comunicación, Barberá ha lamentado que ésta sea "la manera del Partido Socialista de hacer su campaña electoral, que es la expresión clara de su incapacidad de hacer política con las manos tendidas, sólo saben intentar reventar" actos y "se encuentran con la realidad, que es que los vecinos de Valencia en su mayoría absoluta están de acuerdo con el trabajo que se está haciendo" y ha indicado que son "cuatro" los vecinos que protestan.

Ha afirmado que si la izquierda "viene a protestar por la subestación" de Patraix debe hacerlo ante el Ministerio de Industria, ya que esta instalación no se ha empezado a construir en otra ubicación "porque no quiere el Gobierno socialista", y si es sobre el barrio de El Cabanyal, que lo hagan ante la ministra de Cultura. Respecto al hospital del Consuelo ha señalado que está pendiente de la conclusión del proceso de expropiación. También ha remarcado que en el nuevo PAI hay miles de metros cuadrados destinados a zona educativa, que son entregados a la Conselleria de Educación, que es el órgano competente para la construcción de estas nuevas dotaciones.

Entre las manifestaciones de apoyo a Barberá se dejó ver una pancarta en favor del mantenimiento de los chiringuitos. La alcaldesa ha resaltado que va a defender "los puesto de trabajo de los chiringuitos", mientras que el Partido Socialista quiere cerrar estos establecimientos y "mandar más gente al paro". Ha achacado la actuación del PSPV a la "torpeza", "incoherencia", al "trabajo sucio" y a su "impotencia electoral".

Por su parte, el presidente de la asociación de vecinos de Patraix, Antonio Pla, ha señalado que la alcaldesa Barberá "es la de todos los valencianos, los que la votan y los que no" y ha apuntado que es "normal que esté nerviosa, con lo que está cayendo, pero lo que no puede es increpar a ciudadanos y vecinos porque cada uno está cumpliendo su función".

Pla, que también es miembro de la Ejecutiva del PSPV en Valencia ciudad, ha aseverado que cuando "se tienen nervios muchas veces se raya el autoritarismo y la prepotencia" y ha afirmado que los 'populares' "llevan cuatro años con movilizaciones y reventando los plenos".

Ha apuntado que las movilizaciones entran dentro de una "estrategia de los partidos políticos que hay que tolerar mientras entren dentro de la democracia", al tiempo que ha emplazado a Barberá a ser "tolerante a las críticas".

"patraix verde"

Respecto al nuevo PAI, Barberá ha remarcado que éste "es el nuevo Patraix, el Patraix verde, el último ejemplo de la voluntad irrenunciable de nuestro gobierno de seguir avanzando, de seguir haciendo una Valencia más verde, más vertebrada y más sostenible", ha remarcado Barberá.

En este punto, ha destacado la inversión de 32 millones de euros en "obras, nuevas calles, jardines, bulevares, mobiliario urbano y canalizaciones de servicios" para "convertir esta zona en una zona moderna y vinculada a la histórica y tradicional de Patraix".

La actuación urbanizadora, que lleva a cabo la empresa Pavasal, se llevará a cabo sobre una superficie superior al medio millón de metros cuadrados —567.182 en concreto—, con más de 100.000 destinados a zonas verdes, en los que se incluye un gran parque urbano, el denominado 'Jardín de la Vida', junto al cementerio, cuyas obras terminarán a finales de año, ha indicado Barberá.

En total, está prevista la construcción de 3.800 viviendas, de las que 1.123 serán de protección pública. La alcaldesa ha precisado que 219 ya tienen licencia de obra y otras 200 están en tramitación.

Asimismo, 'Patraix Verde' —delimitado por el Bulevar Sur, Archiduque Carlos, Gaspar Aguilar, Virgen de la Cabeza y Pintor Agrasot— cuenta con cerca de 64.000 metros cuadrados de suelo educativo, 6.000 de suelo deportivo, 23.000 destinados a nuevos aparcamientos y 175.000 de nueva red viaria. También contempla 107.000 metros cuadrados de zonas verdes y la plantación de 2.400 árboles.

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