Torturas Irak
La cara de los torturadores: a la derecha, Daniel Kenyon sujeta al prisionero mientras Gary Bartlam le obliga a beber.

Los acusados son el cabo Daniel Kenyon, de 33 años, y el soldado de primera Mark Cooley, de 25 años, del Regimiento Real de Fusileros.

Ambos han sido encontrados "culpables" en relación con los malos tratos propinados en mayo de 2003 a civiles iraquíes detenidos en Basora (sur de Irak), donde está desplegado el grueso de las tropas británicas en ese país.

Kenyon es acusado de complicidad y ayuda en una paliza asestada a un preso iraquí y de no informar de un incidente en el que varios soldados que estaban a sus órdenes obligaron a dos reclusos a simular un acto sexual.

Por su parte, Cooley ha sido condenado por haber simulado que golpeaba a un detenido y haber atado con cuerdas a otro a un elevador de un camión.

Un tercer soldado, Darren Larkin, de 30 años, ya admitió hace semanas su culpabilidad al reconocer que era el hombre que aparece en una foto de pie sobre un preso iraquí tumbado y atado en el suelo.

Este proceso es el primero de carácter público contra miembros del Ejército británico.

Juicios contra estadounidenses
Anteriormente se han celebrado varios juicios contra soldados estadounidenses. Así, un jurado militar norteamericano sentenció el 15 de enero al soldado Charles Graner a 10 años de prisión y a  Javal Davis, de 27 años a seis meses por su participación en el escándalo por torturas a prisioneros en la cárcel iraquí de Abu Ghraib en 2003. Actualmente hay otras cuatro personas encarceladas por el mismo caso de vejaciones.