En su intervención, Adolfo Muñoz, que estuvo acompañado por el responsable de Política Social del sindicato, Mikel Noval, analizó las medidas que, tanto el Gobierno español como el vasco, desarrollarán en este sentido.

Noval recordó que, a juicio del sindicato, hay medidas que se han comentado "poco o nada" en los medios de comunicación y que "son de gran gravedad", como las referidas a las pensiones contributivas o las limitaciones de gasto en comunidades autónomas y ayuntamientos, medidas que siguen una línea de planteamiento "antisocial".

Además, consideró que, por parte del lehendakari, Patxi López, hay una "falta de concreción" a la hora de explicar qué tipo de medidas "exactas" iniciará, algo que, en cambio, el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, "sí hizo".

El responsable de Política Social de ELA afirmó que estas medidas de ajuste tienen consecuencias "muy graves" que hacen recaer la crisis sobre la clase trabajadora y sobre los colectivos más desfavorecidos. Además, denunció "el incumplimiento de los acuerdos de la mesa de la función pública", así como que estas medidas "suponen dar una salida a la crisis en sentido contrario a lo que tendría que hacerse".

"agravar la recesión"

De esta manera, Noval consideró que con estas medidas se "agrava la recesión" y señaló que los gobiernos vasco y español reconocen que "lógicamente al reducir el gasto público tendrá una repercusión negativa en el PIB". Por ello, criticó que, en vez de hacer una política "anticíclica", lo que se está haciendo es una política que nos lleva "al precipicio de agravar la recesión".

En segundo lugar, criticaron que los gobiernos hayan reconocido que, como consecuencia de estos planes, "va a aumentar el paro" por encima del índice que ya existe actualmente por la crisis.

Además, se "agrava la desprotección social" en las pensiones, sanidad, educación y servicios sociales, en lo que se va "en dirección contraria a lo necesario". En opinión de ELA, "hay alternativas" ya que "el déficit público no tiene que ver con el gasto social, sino que el problema del déficit está en la falta de ingresos". En ese sentido, recordaron que hay otros ámbitos donde se puede recortar gastos, y "no en el gasto social precisamente".

Por su parte, Muñoz consideró que, "a modo recordatorio" ante esta situación de recortes, se encuentran con "más razón" quienes convocaron aquella huelga general del 21 de mayo del año pasado, donde denunciaron que "si no se cambiaban las políticas iban a venir ajustes contra los derechos sociales y laborales", y ni el gasto social ni las condiciones de trabajo han tenido "absolutamente nada que ver en lo que ha pasado", sentenció.

Lo que está ocurriendo, criticó Muñoz, "de manera descarada, sin ninguna vergüenza ni matiz es que la política de los gobiernos ha decidido ponerse al servicio del poder económico", y avaló la cita del presidente de la CEOE donde decía que el presidente del gobierno español "hacía lo que le pedía la patronal", algo que "también hacen los gobiernos de Gazteiz e Iruña", en referencia a los gobiernos vasco y navarro.

Consecuencia en empleo

En su alocución, el secretario general de ELA criticó que el empleo sea el "que sale absolutamente perjudicado por las decisiones del poder político de retirar dinero a la actividad económica del sector público". De este modo, denunció que los gobiernos español, vasco y navarro hayan decidido como "única vía de satisfacer el guión que marca el poder económico por la vía de los ajustes", que tiene una consecuencia "inmediata en términos de empleo".

En este sentido, criticó que se convierta al empleado público en el responsable de lo ocurrido, algo que resaltó como un mensaje de los gobiernos a la patronal para que "vaya contra las condiciones de trabajo y contra los salarios", algo que Muñoz consideró como el "mensaje uniforme que la política marca y que le manda al sector privado".

Muñoz consideró que el mensaje que, según él, los gobiernos lanzan a la patronal "es una llamada a la recesión" por la "miopía del empresario, que piensa que cuando reduce el sueldo cree que los demás no lo van a hacer". Según criticó, este planteamiento es "general y es una apuesta por la recesión y la destrucción de empleo".

En segundo lugar, denunció Muñoz la existencia de datos "que por sí solos son un escándalo y no están apareciendo", como datos en relación a la presión fiscal, donde aseguró que "4.000 millones de euros más se pueden recaudar en la Comunidad Autónoma vasca si la presión fiscal es la media europea". Asimismo, criticó la consideración por parte de la portavoz del Gobierno vasco, Idoia Mendia, cuando dijo que "hay muchos ajustes que hacer antes de tocar la fiscalidad".

Por último, afirmó que al sindicato ELA no sólo le preocupa el contenido de las medidas sino que también le preocupa que "una sociedad en la que, ante unos "números tan escandalosos, no hay debate, no hay democracia". Según dijo, lo que "llama la atención es que la clase política gobernante y buena parte de la oposición esté de acuerdo con que no haya debate social sobre lo que está ocurriendo".

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