Tulipanes en el jardín
Tulipanes en el jardín. MERCEDES MÁRQUEZ

Todos somos sensibles al encanto de las flores, por lo que resulta lógico que se incorporen a la decoración de nuestra casa, como un elemento más y fundamentales a la hora de crear un ambiente que puede variar según las estaciones.

Los adornos deben basarse en la forma y en el color de las flores, tallos y hojas, así como en el propio envase y el fondo del lugar elegido para situar el arreglo. Se estructuran en disposiciones variables: vertical, es decir alta y estrecha; horizontal y baja; curva, ovalada, circular o radiante, etc. El equilibrio crea estabilidad y compensa armónicamente los pesos a uno y otro lado del centro.

Las más atractivas para realizar adornos para mesas son los crisantemos, los claveles y las rosas Las flores de más bellas que se suelen utilizar para los arreglos florales son las del ciruelo, el lirio, el gladiolo y otras del mismo corte. Las más atractivas para realizar adornos específicos para mesas son los crisantemos, los claveles, las rosas, las peonías, las lilas o las zinnias entre muchas otras.

Las flores de tallo alto se colocarán al nivel de la vista o más bajas. El fondo sobre el que destaquen deberá ser liso, disponiéndose las flores separadas con intervalos variados. Hay que tener en cuenta tanto el uso, como las características, el estilo y la armonización cromática de la habitación. Así, unas flores humildes no armonizarán en un salón lujoso, ni unas flores exóticas con una habitación sencilla.

Cualquier jarrón, vaso o recipiente puede ser bueno para contener un adorno floral, pero no resultará siempre adecuado para todas las flores o para una mezcla de las mismas. Las flores de tallo alto requieren vasos de forma alargada, mientras que las de tallo corto necesitan recipientes más achatados. Eso sí, los vasos y jarrones deben tener menos importancia que el adorno floral. Sus formas deben ser sencillas y bellas y sus colores suaves.