Reunión del Eurogrupo
Elena Salgado habla con el ministro de Finanzas belga, Didier Reynders, y con el comisario de Asuntos Monetarios, el finlandés, Olli Rehn (en el centro), en Bruselas. Julien Warnand / EFE

La vicepresidenta segunda del Gobierno, Elena Salgado, ha anunciado en Bruselas que el Ejecutivo va a reducir sus previsiones de déficit: Para 2010 se rebajará en medio punto adicional y para 2011 un punto más sobre lo previsto, según fuentes del Gobierno.

La reducción de medio punto para este año supondrá un recorte adicional de 5.000 millones de euros y de 10.000 millones de euros para 2011.

Salgado ha llevado esta intención del Gobierno en la reunión que mantienen en la capital belga los ministros de Economía de la UE con el fin de acordar los detalles de un mecanismo financiero que permita devolver la estabilidad a la zona euro.

Recorte de 10.000 millones en 2011

El plan de reducción del déficit que el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero envió a Bruselas preveía que para 2010 habría un déficit en España del 9,8% y del 7,5% el próximo año.

De acuerdo con la intención de Salgado, la previsión de déficit para el presente ejercicio quedará en el 9,3% y supondrá un recorte de 5.000 millones de euros sobre lo fijado en los presupuestos generales del Estado y en los planes de austeridad posteriores.

Esa cifra de reducción del gasto se duplicará, hasta los 10.000 millones, en el año 2011, y hará que la previsión de déficit inicial, que era del 7,5%, quede en el 6,5%.

Cumbre en Bruselas

Los ministros de Economía y Finanzas de la UE debaten la creación de un mecanismo urgente que permita desde este lunes, cuando abran los mercados, acudir en ayuda de un estado de la zona euro con problemas de solvencia.

El mecanismo propuesto por la Comisión Europea permitiría movilizar más de 500.000 millones de euros en caso necesario

El instrumento propuesto por la Comisión Europea parte de algo que ya existe, la facilidad financiera para la balanza de pagos, que permite a la Comisión captar dinero en los mercados de capitales para prestarlo a los estados miembros con problemas a un precio muy favorable, aprovechando la máxima calificación crediticia (AAA) de la que goza la Unión.

Esta facilidad tiene un límite marcado por el presupuesto comunitario (50.000 millones de euros) y el tratado sólo autoriza a usarla con los países de la Unión Europea que no sean miembros del euro.

La Comisión ha propuesto por ello crear una facilidad parecida, basada en otro artículo del tratado, para poder usarla también dentro de la Eurozona y dotarla de al menos 60.000 millones de euros.

Paralelamente, Bruselas considera necesario que los estados miembros del euro aporten conjuntamente garantías de crédito adicionales, de manera que la CE pueda lanzar empréstitos sin el límite que supone el presupuesto comunitario.

Según fuentes diplomáticas, el efecto combinado de estas dos vías permitiría movilizar más de 500.000 millones de euros, en caso necesario.