Querubines
Figurillas de unos querubines. 20minutos.es

Este asunto fue considerado del "máximo interés" por el papa Juan Pablo II, por lo que en octubre de 2004 encomendó la creación de una Comisión Internacional, que hasta abril pasado estaba dirigida por el que era prefecto de la Congregación para Doctrina de la Fe (antigua Inquisición), el actual Pontífice Benedicto XVI.

El Limbo es un lugar sin tormentos pero alejado de Dios
Desde hace un tiempo está en discusión la doctrina de origen medieval que coloca a los niños muertos sin haber cometido pecados, pero también sin haber sido bautizados, es decir, con la culpa del pecado original, en el limbo, un lugar sin tormentos pero alejado de Dios.

Los trabajos de la Comisión se centrarán en primer lugar en "la suerte de los niños muertos sin bautismo, en el contexto del diseño de salvación universal de Dios, de la unicidad de la mediación de Cristo y de la sacramentalidad de la Iglesia para la salvación".

La Comisión está ahora presidida por Joseph Levada, que sustituyó a Ratzinger como prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe.

Una vez resuelto a dónde van esos niños, la Comisión Internacional tiene encomendados otros dos asuntos de reflexión para el quinquenio 2004-2008: "la identidad de la naturaleza y del método de la teología como ciencia de la fe" y "la profundización de los fundamentos de la ley moral natural en la línea de enseñanza de la Carta Encíclica de Juan Pablo II".