Bajo el lema "Por el empleo con derechos y la garantía de nuestras pensiones", en torno a 500 personas secundaron la marcha sindical que encabezaron en Cuenca juntos los secretarios regionales de CCOO y UGT, José Luis Gil y Carlos Pedrosa, por primera vez tras trece años, y que transcurrió sin incidentes como las que tuvieron lugar al mismo tiempo Toledo, Albacete, Cuenca, Guadalajara y en las ciudades ciudadrealeñas de Puertollano y Alcázar de San Juan.

En su intervención, el secretario regional de CCOO solicitó la convocatoria "urgente" de la mesa del Pacto por Castilla-La Mancha después de que se conocieran los últimos datos de la Encuesta de Población Activa "para que con los agentes sociales, el Gobierno, los empresarios y los firmantes del Pacto podamos analizar en lo concreto lo que se puede y se debe de hacer".

En este sentido, hizo un llamamiento a las fuerzas políticas para que aporten alternativas en un momento en que la situación "está muy mal". "Si alguien tiene una alternativa que sea viable para poder salir cuanto antes de la crisis, generando empleo de calidad, este sindicato la va a respaldar", aseguró. Si bien, pidió que mientras no cambie la situación se dé cobertura social a los parados.

Política fiscal de izquierdas

A su entender, para avanzar en la salida de la crisis económica que atraviesa el país "es fundamental que avancemos en el ámbito regional y nacional en medidas completas". Así, insistió en que hay que hacer una reforma "profunda del sistema financiero y una política fiscal más audaz y de izquierdas". "La reforma laboral no será el bálsamos que todo lo cure", aseveró el secretario regional de CCOO.

En este sentido, apeló a la "responsabilidad" de los empresarios en un momento de dificultad como éste, tal y como hizo Carlos Pedrosa, que explicó que "los procesos del diálogo social no pueden constituir un fin en sí mismos porque tiene unos objetivos y es el acuerdo para buscar beneficios, los empresarios para defender a los suyos y los sindicatos para defender a los nuestros".

Por su parte, el secretario regional de UGT, Carlos Pedrosa, reiteró la necesidad de mantener la protección social e instó al "Gobierno de la Unión Europea que no haga un dogma de la estabilidad presupuestaria, y al Gobierno de Castilla-La Mancha y de España que sigan manteniendo la inversión pública como motor de desarrollo y progreso económico".

"Lo que está en riesgo de exclusión social no son las empresas, son más de 200.000 trabajadores de esta Comunidad Autónoma que están en desempleo por una decisión empresarial", lamentó Pedrosa, recordando acto seguido la situación del sector de la madera en Cuenca e instando a aprobar un nuevo convenio. "Necesitamos un acuerdo que no suponga un recorte en los derechos", dijo.

Un empleo estable

A las 12.00 horas se dio el pistoletazo de salida de las manifestaciones convocadas por toda la región, siendo la de Puertollano una de las más numerosas, puesto que en ella se reunieron medio millar de personas para reivindicar medidas que garanticen empleo estable y un cambio del modelo productivo que contribuya a salir de la crisis y a reducir el número de personas que se encuentran en situación de desempleo.

Varios cientos de personas corearon consignas en Guadalajara alusivas al incremento del paro o la garantía de las pensiones y se mostraron pancartas relacionadas con esos asuntos, si bien en la capital alcarreña también se levantó la voz contra la propuesta del Gobierno para prolongar hasta los 67 años la edad de la jubilación y el secretario provincial de UGT, David Pinillos, manifestó "el rechazo pleno de los trabajadores" a esta iniciativa.

También en Albacete, cientos de personas recordaron con motivo del Primero de Mayo a los 43.000 parados de la provincia y se apeló al diálogo social para afrontar la crisis económica sin que se adopten recortes de los derechos de los trabajadores. "Hay que apostar por el diálogo social, que tiene que ser la correa de transmisión para que las propuestas de los sindicatos lleguen encima de la mesa", dijo el responsable de la gestora al frente de UGT, Alberto Sánchez.

Mientras, en Toledo, los manifestantes, que alcanzaban el millar según los organizadores, mostraron su rechazo a cualquier reforma laboral que suponga un nuevo modelo de contrato precario. "Los hay que reclaman una reforma laboral cuando lo que hace falta es una reforma de los bancos y del sistema financiero para que las empresas puedan tener acceso al capital y fomentar la contratación", dijo el secretario general de UGT en la provincia de Toledo, Rubén Martín.

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