Se trata de una fiesta religiosa porque la iglesia católica conmemora el día 3 de mayo la exaltación de la Santísima Cruz y también pagana porque también se rinde culto a la naturaleza que rebrota y renace en primavera.

Los orígenes de esta festividad se remontan hasta Santa Elena, madre del emperador Constantino. Fue quien encontró abandonada la cruz donde Jesús murió. La adornó con las joyas que ella llevaba y con las flores que encontró, además encendió una hoguera para avisar del lugar donde había encontrado esta cruz.

La cruz se repartió por toda la comunidad cristiana y un trocito de ella llegó hasta el Campo de Montiel, donde lo adornaron al igual que Santa Elena. De ahí el comienzo de esta fiesta que tiene un gran significado popular, por la gran cantidad de aspectos simbólicos que rodean a esta fiesta.

Se adornan con flores, hierbas aromáticas recogidas de los Campos de Montiel, símbolos relacionados con la pasión de Cristo o escenas de la vida de Jesús, como por ejemplo el milagro de los panes y los peces.

Vestir las cruces

Los encargados de poner o vestir las cruces, son particulares que han hecho alguna promesa, grupos de vecinas que siguen la tradición de sus antepasados o incluso cofradías y hermandades. Se suelen poner en ermitas, iglesias, casa particulares y también al aire libre.

A contemplar las cruces puede asistir todo el que lo desea y se lo obsequia con una invitación a ponche y puñao. El ponche es vino que simboliza la sangre de Cristo y el puñao entre sus ingredientes esta el trigo que representa el cuerpo de Cristo, además de cañamones, anises, guijas, cualquier fruto seco.

En los 14 pueblos que forman la Mancomunidad Campo de Montiel "Cuna del Quijote" se celebra esta fiesta, ya que en ninguno de ellos falta la cruz adornada, pero es en Villanueva de los Infantes donde están declaradas de interés turístico regional desde 1999.

Otra de las características de esta fiesta es la canción que se le canta a la cruz, que se conoce como "Mayo". Lo suelen cantar las rondallas que ataviadas con trajes populares y con instrumentos como guitarras, bandurrias, acordeones, flautas recorren todas las cruces del municipio a "echarle el mayo". En el Campo de Montiel hay diferentes mayos, y no son todos iguales, de un pueblo a otro puede variar la letra y la música.