Crisis aérea
Aunque mejora, la crisis "no ha terminado todavía", asegura el comisario de Transporte de la UE, Siim Kallas. EFE

Europa trata poco a poco de recuperar la normalidad en los cielos. Este martes, sólo Irlanda, Suecia y Dinamarca mantienen todavía cerrados sus espacios aéreos. Y tras la tempestad, en forma de cenizas volcánicas, la calma del recuento: 95.000 vuelos han sido cancelados en todo el continente desde que el volcán islandés entró en erupción la pasada semana.

Se espera que este lunes puedan operarse la mitad de los vuelos previstos

Pero, a pesar de la estabilización y las previsiones optimistas sobre el cambio de rumbo de la nube de ceniza, siguen produciéndose cancelaciones de vuelos. En España, este martes ya van cerca de mil.

"La crisis no ha terminado todavía. Nos quedan por lo menos 3 o 4 días y ahora hay que buscar soluciones para ver cómo las líneas aéreas pueden traer a casa a los pasajeros que se han quedado en sus lugares de destino", alertó el comisario de Transportes, Siim Kallas, en una comparecencia ante la Eurocámara.

Limitaciones según el riesgo

Por otra parte, la Agencia Europea para la Seguridad de la Navegación Aérea (Eurocontrol) ha indicado que operarán en Europa la mitad de los vuelos previstos para este martes, unos 14.000, al aplicarse los nuevos procedimientos de seguridad, basados en tres zonas, según su riesgo

Una primera zona, 25% del total del espacio aéreo (representada por Irlanda, Suecia y Dinamarca), donde está prohibido volar. Una segunda zona, que también está contaminada por la ceniza, pero con menor intensidad. En este caso corresponderá a los Estados miembros y a las compañías decidir si se vuela o no.La tercera zona es la que no está afectada por la ceniza y seguirá sin aplicarse ninguna restricción.