La nueva norma aumenta las medidas de protección para colectivos sociales más vulnerables: infancia y personas con adicción. Así, se prohiben las máquinas de juego en los bares de los colegios y en aquellos establecimientos hosteleros que no estén «totalmente aislados» del paso del público dentro de centros comerciales, cines, estaciones y aeropuertos. También se prohiben todos aquellos videojuegos con contenidos racistas, sexistas, pornográficos y que hagan apología de la violencia.