la veu del carrer
Mohammed L’quraghi. Paleta, 39 años. «No vuelvo a Marruecos, me muero aquí». «Llegué a Barcelona hace seis años y vine directamente aquí porque tengo a amigos y familiares. Barcelona es muy guapa, pero a veces falta trabajo. Sin embargo, la situación es mucho peor en Marruecos. En mi país era marinero, pero trabajaba muchas horas y cobraba muy poco, ya no vuelvo.» Jordi Soteras

Eduardo Rodríguez. Jubilado, 68 años. «No se puede vivir con 530 euros». «Cobro una pensión de 530 euros. ¿Cómo voy a vivir con ese dinero? No se puede. De lo que se preocupan los políticos es de subirse sus sueldos. He trabajado toda mi vida y estoy inútil de las dos piernas. A la familia la tengo en La Línea de la Concepción. Aquí estoy solo, mi perra Nina me hace compañía.»

 

Ana Romero. En paro, 29 años. «Preparo la hucha para cuando tenga a mi hijo». «No tengo trabajo porque si dices a las empresas que estás embarazada es más      difícil encontrarlo. Espero a mi primer hijo, y ha venido porque yo lo he querido. Aunque digan que los niños vienen con un pan bajo el brazo, yo ya me estoy preparando la hucha, porque ayudas hay muy pocas.»

 

Arantxa Bozal. Estudiante, 34 años. «Barcelona está guarra». «Llegué de Navarra hace un mes y lo que veo es que la ciudad está muy guarra, hay containers suficientes, pero la gente tira las cosas en la calle. He venido para estudiar peluquería canina y adiestramiento. No hace falta ser un pijo para llevar a tu perro a una peluquería, sólo hay que querer tenerlo cuidado y limpio.»

 

Eli McCarthy. Administradora, 32 años. «En mi portal hay prostitutas, así es la vida». «Soy de Irlanda y llegué a Barcelona hace tres años. Vivo en el Raval y me encanta porque es multiétnico, informal y tranquilo. No tiene un lado comercial, como sucede en el Gòtic o en el Born. En mi portal se ejerce la prostitución, pero también es parte de la vida, y los vecinos siguen a su bola.»

 

Ra Abad. Profesor, 40 años. «Me gusta salir de juerga». «Vine a Barcelona hace cuatro años porque en San Sebastián había poco trabajo como profesor de español. Me gusta Barcelona por la vida, el ambiente que hay en la calle. Es muy cosmopolita y hay mucha variedad de ocio. Me gusta salir de juerga de vez en cuando, aunque ahora lo hago poco por el trabajo.»