¿Han servido las medidas del Gobierno para impulsar los créditos bancarios?

  • El Ejecutivo aprobó en octubre de 2008 dos grandes medidas para favorecer que las entidades financieras concedieran créditos.
  • Bancos y cajas de ahorros señalan que ayudaron a superar una fase de desconfianza y a solventar los problemas de liquidez de bancos y cajas.
  • Particulares y empresas califican estas iniciativas de "estériles".
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.
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Estéril. Así califican algunos expertos el plan de choque adoptado por el Gobierno para inyectar liquidez a bancos y cajas y facilitar así el crédito a empresas y ciudadanos cuando se cumple casi un año y medio de su aprobación y mientras el Ejecutivo plantea nuevas medidas para discutir en las negociaciones por el pacto anticrisis.

En octubre de 2008, pocos meses después de utilizar por primera vez el término "crisis" para aludir a la parálisis económica en que ya se encontraba inmerso el país, el Ejecutivo anunciaba la puesta en marcha de dos grandes iniciativas orientadas al sector bancario con el objetivo de dinamizar la economía.

Tras una reunión de urgencia con los líderes europeos, el presidente Zapatero daba a conocer la concesión de avales por un máximo de 100.000 millones de euros dirigidos a garantizar la deuda nueva que contrajeran bancos y cajas de ahorros para financiarse. La iniciativa permitió que en 2009 cinco bancos -Popular, Cooperativo Español, Bankinter, Pastor y Guipuzcoano- y una treintena de cajas de ahorros se acogieran a los avales del Estado a las emisiones de pagarés, bonos y obligaciones y otras operaciones de deuda que ascendieron a un total de 45.939 millones de euros, según datos del Tesoro Público, una cantidad muy inferior a la prevista inicialmente.

Esta medida para facilitar el crédito se unía a la creación, con cargo al Tesoro, del Fondo para la adquisición de activos financieros, destinado a comprar activos "de máxima calidad" a las entidades financieras a través de subastas. De los 30.000 millones de euros -ampliables a 50.000- de los que estaba dotado inicialmente este fondo, ya extinto, el Estado tan sólo llegó a utilizar un total de 19.000, de los cuales un 25% fue a parar a bancos y un 75% a cajas de ahorros. El capital restante se destinó a configurar el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), dotado con 12.000 millones de euros.

Pero… ¿fueron fructíferas estas iniciativas? La pregunta obtiene distintas respuestas dependiendo del interlocutor al que se planteen. Bancos y cajas de ahorros coinciden en señalar que estas medidas garantistas ayudaron a superar una fase de profunda desconfianza y a solventar los problemas de liquidez de bancos y cajas. No obstante, el pasado mes de enero los créditos concedidos a empresas y hogares se redujeron en más del 30%, según datos del Banco de España.

"Aunque no eran medidas específicas para facilitar el crédito, estos mecanismos han contribuido a mantener los niveles de concesión de préstamos", aseguran fuentes del sector de las cajas de ahorros, que en su gran mayoría se han visto favorecidas por estas iniciativas. "Aunque la gente no tiene esa percepción, hemos mantenido el nivel de concesión de créditos a pesar de la crisis", aseguran fuentes del sector. En términos globales, la cuota de crédito concedido por las cajas de ahorros a hogares y empresas en 2009 se mantuvo estable, con un "ligero incremento del 0,14% frente al año anterior", con un importe total superior a 350.100 millones de euros, según estas fuentes.

La Caixa y Caja Madrid fueron las dos primeras entidades en acogerse al plan de avales del Gobierno. La primera de ellas, que en 2009 tuvo un aval del Estado español por un importe de 2.000 millones de euros, aumentó la concesión de créditos en un 0,9%, mientras la segunda, avalada con 4.858 millones de euros, redujo los préstamos en un 0,4% respecto a 2008.

Tan sólo cinco entidades bancarias se acogieron en 2009 a estas garantías estatales a la emisión de deuda, que "apenas han sido utilizadas por los bancos", según confirma Encarna Pérez, de la Asociación Española de Banca, a 20minutos.es.

Entre aquellos que acudieron a estos avales se encuentran el Banco Popular, que recibió un aval de 3.500 millones de euros para la emisión de deuda y que incrementó los créditos a clientes en un 4,2%. Por su parte, el Banco Pastor pese a contar con un aval estatal de 1.137 millones de euros redujo un 1,9% la concesión de créditos a clientes, aunque aumentó en un 21,8% los préstamos para la adquisición de viviendas respecto a la temporada precedente.

La percepción de los ciudadanos

A pesar de que estos datos hacen pensar en un mantenimiento de la concesión de créditos, la percepción de los ciudadanos es muy distinta. Así lo subraya Fernando Herrero, secretario general de la Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros (ADICAE), que subraya que estos mecanismos no han tenido un efecto significativo para los particulares, ya que el sector financiero ha mantenido una política de evitar el riesgo.

En este sentido, ADICAE considera que las medidas impulsadas desde el gobierno han sido "estériles" en lo que al impulso de préstamos se refiere, ya que la concesión de estos depende exclusivamente del sector financiero. "Ningún gobierno puede obligar con ninguna ley a que los bancos concedan créditos", concluye Herrero.

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