Los agentes empezaron a investigar la existencia de este grupo en septiembre, cuando se generalizaron los asaltos a menores de edad, utilizando amenazas y, en alguna ocasión, violencia física para robarles los objetos que llevaban. Las indagaciones de los guardias civiles y los testimonios de los testigos permitieron identificar y detener a los autores de los robos, que eran un grupo de tres chavales liderado por la menor, de 15 años. Los otros dos miembros son otro menor y un joven de 24 años, que ha sido detenido anteriormente en más de veinte ocasiones.