Medidor de polución
Estación medidora de la contaminación ubicada en la Casa de Campo. AYUNTAMIENTO DE MADRID

Desde 2003, año tras año, la capital registra unos niveles de NO2 (dióxido de nitrógeno, un tipo de contaminante emitido principalmente por los coches) muy superiores a los límites que marca la UE. Hasta ahora, este incumplimiento no había tenido mayores consecuencias, ya que la normativa europea no comenzaba a ser de obligado cumplimiento hasta 2010... el mismo año que el Ayuntamiento ha cambiado la red de estaciones medidoras de polución de la ciudad, trasladando las cinco que tenían los niveles más altos a parques, jardines y PAU. Los valores más altos se registraron en Gregorio Marañón, Luca de Tena, Recoletos, Marqués de Salamanca e Isaac Peral

Según un informe presentado por Ecologistas en Acción con datos oficiales del Gobierno local, en 2009 los niveles de NO2 volvieron a estar por encima de los límites legales de la UE. El valor límite anual para ese año era de 42 microgramos por metro cúbico (mg/m3) de concentración media anual, pero el promedio de toda la red fue de 55 (el mismo que en 2008).

Es decir, 13 mg/m3 más (un 31% más) que el límite legal de 2009 (y que en 2010 será más estricto: 40 mg/m3). Los valores más altos se registraron en Gregorio Marañón (82 mg/m3), Luca de Tena (74), Recoletos (71), Marqués de Salamanca (66) e Isaac Peral (64).

Ninguno de estos cinco contadores funcionará en 2010. El Gobierno local los ha suprimido junto con otros siete (12 en total) cambiándolos por 11 nuevas estaciones, como las del Retiro, El Pardo, el Parque de Juan Carlos I o el Paseo de la Castellana (situada en un jardín, frente al Museo de Ciencias Naturales)

Un traslado polémico

El Ayuntamiento de Madrid explica este traslado acogiéndose a una normativa europea de 2008 que exige un reequilibrio entre las estaciones medidoras. Al parecer, Madrid tenía demasiados contadores encargados de contabilizar la polución por tráfico, sobre todos si se comparaba con otras ciudades del continente: "Los nuevos medidores registran otro tipo de contaminantes y se acoplan mejor a la normativa europea", aseguran fuentes del Área de Medio Ambiente del Consistorio. El traslado es un intento claro de manipular los datos de polución de la ciudad

¿Podría haberse realizado este cambio sin eliminar las cinco estaciones con mayores niveles de NO2?: "Si los técnicos del Ayuntamiento lo decidieron así, será porque era la mejor forma de hacerlo", responden las mismas fuentes. Sin embargo, para Pedro Santín, responsable de Medio Ambiente del PSOE en la capital, "el traslado es un intento claro de manipular los datos de polución de la ciudad y evitar las posibles sanciones económicas de la UE".

El tráfico de los coches es responsable del 77% de la contaminación atmosférica de Madrid y el problema medioambiental más grave de la ciudad, responsable de unas 2.000 muertes prematuras al año. Según un informe de diciembre de 2008 de The Economist Unit Intelligence (la división de análisis de la revista The Economist), la capital es una de las urbes con peor calidad de aire de Europa, por encima de Londres o París.

Así son y así funcionan

Pese a su aspecto de quiosco de helados, o de cabaña zulú, las 26 estaciones medidoras de la calidad del aire de Madrid guardan una avanzada tecnología en su interior. Las antenas del techo son las encargadas de captar durante todo el día los distintos contaminantes de la atmósfera: dióxido de nitrógeno, partículas en suspensión, ozono, azufre... pasándolos a un ordenador que se encarga de recopilar los datos y llevarlos a una unidad central dónde se verifican y se guardan. El aire acondicionado de arriba sirve para mantener una temperatura constante y adecuada.

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