'La escala de la devastación es extraordinaria y las pérdidas son estremecedoras', dijo Obama en la Casa Blanca.

Decenas de miles habrían muerto por el poderoso terremoto del martes en la nación caribeña. La Organización Panamericana de la Salud estimó que la cifra de muertos podría estar entre 50.000 y 100.000.

Obama dijo que el pueblo estadounidense había respondido con gran generosidad y que en su reunión prevista para el sábado con los ex presidentes Bill Clinton y George W. Bush revisará cómo mantener el flujo de ayuda en el que será un largo proceso de recuperación.

'Llevará tiempo establecer puntos de distribución que puedan asegurar que los recursos sean repartidos de manera efectiva y ordenada', dijo Obama.