¿En qué consiste exactamente su trabajo?

Traducir en las ruedas de prensa y coordinar las películas, aunque este año ha habido muy pocas que subtitular. También tengo que estar disponible si surge alguna demanda de traducción para una entrevista, catálogos o dossiers.

¿Cuántos años lleva en la Seminci?

Llevo 18 años. Comencé a trabajar en la edición 32.

¿Qué parte le gusta más, la traducción directa con el invitado o la de películas?

Traducir las películas es muy bonito, aunque hace tiempo que no lo hago. Es bonito y a la gente le gusta mucho. La verdad es que ésta es una escuela estupenda y un escaparate de múltiples profesiones.

¿Los periodistas hablan bien inglés?

Bueno, hay de todo. En muchas ocasiones se envía un traductor de apoyo, siempre que se ofrece se acepta,
pero los hay que no lo necesitan, aunque no muchos.

¿Cuál es el truco para no  perder ningún detalle de lo que tienes que traducir?

Es un poco difícil. El material en sí no es complicado si te documentas y ves la película. Lo que pasa es que la Seminci es especial, porque hay mucha presión y no siempre tienes todo el tiempo que quisieras.

¿A qué personaje recuerda con más afecto?

Tendría que pensarlo, porque ha pasado mucha gente. Entrañable es Ken Loach, traduje un libro suyo y lo he acompañado bastante y es encantador. Es gracioso porque a veces te advierten que alguien es antipático y esos avisos no se cumplen nunca.

Bio. Nació en Valladolid en 1963. Aquí estudió y se doctoró en filología inglesa. También es profesor en la universidad.