El personal del centro de salud de Delicias, en el paseo de Juan Carlos I, no quiere acostumbrarse a la presencia de drogadictos en sus instalaciones.

El sindicato de enfermería Satse ha vuelto a denunciar la falta de seguridad y el riesgo al que están sometidos los profesionales sanitarios de este ambulatorio por la continua presencia de drogodependientes.

Varios enfermeros y médicos relataron a 20 minutos como con cierta frecuencia, casi a diario, toxicómanos entran en el centro de salud y se encierran en los servicios para pincharse. Lo mismo sucede en el aparcamiento del centro, en la parte de atrás, donde suelen aparecer restos, como papel de aluminio o jeringuillas.

De hecho, hay varios carteles que indican a los usuarios que, por su seguridad, el ambulatorio está conectado directamente con la central de alarmas y la Policía. Y en las puertas de los baños, lo mismo: «Por seguridad, este servicio se cerrará a las 18 horas».

Desde Sacyl defienden que hay tranquilidad en el centro desde el momento en el que el personal puede apretar un botón para avisar a la empresa de vigilancia. A ello suman los carteles en paredes y baños, y que éstos están cerrados fuera del horario de consultas.

Sin embargo, la secretaria provincial de Satse, Silvia Sáez, afirma que los médicos no deben estar expuestos a situaciones de riesgo ni enfrentarse a drogodependientes que llevan jeringuillas. Más que un guardia de seguridad permanente, el sindicato pide que se elabore un mapa de riesgos para calibrar la situación.

Delicias I y II

Personal: Unas 60 personas trabajan en los centros de salud Delicias I y II, en el mismo edificio.

Localización: En el paseo Juan Carlos I.

Policía: Los agentes llevan varias semanas sin tener que intervenir.